Las Huellas de Carabanchel: Calles dedicadas en el Mundo

Nuestros queridos Carabancheles han sido, son y serán humildes. Pero su historia es milenaria. Por eso el nombre de Carabanchel no sólo está presente en calles, plazas y avenidas de Carabanchel, sino en poblaciones limítrofes, vecinas y hermanas (Getafe,  Alcorcón, Pozuelo), en Parla (Madrid) y en otras localidades de España, de norte a sur, de este a oeste. Y además también nuestro nombre figura en calles de Cancún (México), Perú y en varios comercios de la ciudad de Guatemala.

Entendemos que los nombres de Carabanchel en lugares lejanos a nuestro barrio se debe a que algunos carabancheleros recayeron en dichas localidades y tuvieron a bien acordarse de sus raíces. Sirva este recordatorio como un pequeño homenaje a ellos y a las magníficas localidades  que se acordaron de Carabanchel, algo que las dignifica y nos llena de orgullo. 

Calles de Carabanchel en América

Como hemos apuntado antes, tres son los países que nos han dedicado calles en el continente hermano que habla la misma lengua que el hidalgo caballero D. Quijote de la Mancha.

Ubicación de la Calles dedicadas a Carabanchel en América

Calle de Carabanchel en Cancún (México)

Nos gusta mucho esta conexión carabanchelera con el Caribe. La calle Carabanchel conecta dos avenidas: Francisco I. Madero con López Portillo. 

Mapa con la Calle Carabanchel en Cancún (México)
Calle Carabanchel en Cancún

De nuestra visita virtual hemos encontrado pocas viviendas, algunos restaurantes tipo “chiringuito”, un club deportivo, una subestación eléctrica, una granja de aves de corral, otra de gallos y anuncios de ventas de terrenos. Sin duda no es la mejor calle de Cancún pero nos alegra encontrar el nombre. Si alguna vez viajamos a Cancún visitaremos esta calle. 

Calles de Carabanchel en Perú

Otra gran sorpresa. Existen dos calles: Una en San Lorenzo y otra en Lima.

San Lorenzo se encuentra junto al Río Marañón y es la capital de la Provincia de Datem del Marañón, además del distrito de Barranca, ubicada en el Departamento de Loreto, en Perú.

Ubicación de San Lorenzo en Perú

La calle Carabanchel es una pequeña calle que conecta las calles Héroes del Cenepa con Oleoducto y parece tener unas cinco o seis viviendas.

Calle Carabanchel en San Lorenzo, Perú

La otra calle de Carabanchel en Perú la encontramos en el distrito de San Luis, que es uno de los 43 distritos de la provincia de Lima.

Calle Carabanchel en Distrito San Luis, Lima, Perú

La calle parece peatonal y aparece en Google Maps pero no en OpenStreetMap, donde acabamos de realizar la modificación. En dicha zona aparecen muchas calles que evocan a España como el Alcázar de Toledo, La Madrileña o La Castellana. No hemos podido realizar un viaje virtual a la zona.

Carabanchel en Guatemala

Aunque no aparecen calles, hay bastantes huellas de Carabanchel en la ciudad de Guatemala: Un Edificio, una lavandería y una “pulverizadora”.

Edificio Carabanchel en Ciudad de Guatemala
Lavandería Carabanchel en Ciudad de Guatemala
Pulverizadora Carabanchel en Ciudad de Guatemala

Desde carabanchelalto.es estamos indagando para saber el origen de esta huella carabanchelera en la ciudad de Guatemala.

Calles de Carabanchel en España y fuera de Madrid

Hemos encontrado la calle Carabanchel en cuatro provincias: Soria, Granada, Alicante y Murcia. Nos ha sorprendido e impactado la belleza, historia y riqueza de dichos parajes.

Además, veremos el cerro Carabanchel en Los Barrios (Cádiz) y en Logroño nos hemos encontrado con el Restaurante Carabanchel, abierto desde 1912, lo que merece una mención adicional.

Ubicación de las Calles y Sitios de Carabanchel en España fuera de Madrid

Calle Carabanchel en Matalebreras (Soria)

Empezamos por Matalebreras, un maravilloso pueblo en la franja noroeste de la provincia de Soria, cerca de la frontera con La Rioja y no muy alejado de Zaragoza. Pues allí, Carabanchel tiene una calle muy cortita cerca de la Iglesia de San Pedro, curiosamente llamada como la de Carabanchel Alto. La relación parece obvia. 

En la web de su Ayuntamiento encontramos que Matalebreras está situado al pie de la Sierra del Madero, su término limita con Muro de Agreda, Olvega, Montenegro de Agreda, Castilruiz y Fuentestrún.
Pertenece a la comarca del Moncayo y forma parte de la diócesis de Osma que a su vez pertenece a la archidiócesis de Burgos.

Web del Ayuntamiento de Matalebreras

Este municipio posee una extensión de 4.165 hectáreas y una altitud de 995 m. La distancia que le separa de Soria 40 km y su vía de acceso es la carretera nacional N-122.

Matalebreras posee una torre mozárabe actualmente en ruinas que forma parte de la Ruta de los Torreones. Son dignas de mención tres casas blasonadas del XVII-XVIII, una de ellas del marqués de Velamazán, en las que se puede contemplar la arquitectura señorial de la zona y la iglesia de San Pedro Apóstol, templo gótico del siglo XVI.

Iglesia de San Pedro en Matalebreras

Son también destacables los restos de la ermita de San Blas y de una antigua nevera de grandes piedras sin labrar en forma circular, cerca de la carretera de Montenegro. En sus proximidades quedan restos de una calzada romana, transitada por los participantes en la marcha Numantóbriga durante el mes de agosto.

Además, podemos visitar Montenegro de Agreda, que  es una pedanía de siete habitantes censados que pertenece a Matalebreras. Allí encontraremos de nuevo una iglesia fortificada, de origen románico con elementos góticos dedicada a Nuestra Señora la Blanca, utilizando como cabecera una torre de defensa realizada en mampostería de tapial, y que Ángel Lorenzo Celorrio (Revista de Soria, nº11 invierno 1995, pg29-36) estima de origen árabe, del siglo X.

Dicen los amigos del ayuntamiento que los inviernos en Matalebreras son largos y fríos pero a cambio la primavera y sobre todo el verano es muy agradable siendo muy aconsejable para todos aquellos que no les guste pasar grandes calores. Pues allá iremos obtendremos imágenes de la calle Carabanchel. 

¡Viva Matalebreras!

Barrio Carabanchel en Marchal (Granada)

De Soria nos vamos a Granada para encontrarnos con otra joya. En la localidad de Marchal, encontramos El Barrio Carabanchel. Es un barrio de cuevas donde podemos ver columbarios y la Iglesia de Santa Catalina, una capilla tardorromana excavada en el cerro. La web del Ayuntamiento de Marchal nos dice que actualmente se está llevando a cabo un proyecto de embellecimiento y puesta en valor del barrio y su patrimonio.

Web del Ayuntamiento de Marchal: Lugares Desacados

Mapa del Barrio de Carabanchel en Marchal (Granada)

De la misma web oficial hemos extraído las siguientes fotos del barrio de Carabanchel que nos dan una idea de la belleza e importancia de este patrimonio cultural que lleva el nombre de nuestro barrio.

Barrio de Carabanchel en Marchal: Casas Cueva
Barrio de Carabanchel: Columbario
Barrio de Carabanchel: Imagen Frontal
Cueva en Barrio Carabanchel
Barrio Carabanchel en Marchal: Detalle de Columbario
Barrio Carabanchel en Marchal

El barrio Carabanchel tiene 24 inmuebles y una longitud de unos 240 metros.

Además del barrio Carabanchel, Cárcavas de Marchal es un auténtico monumento natural que merece la pena visitar. Incluimos el vídeo promocional del Ayuntamiento de Marchal y un enlace a una guía del municipio editada en diciembre de 2011.

Marchal y Cárcavas, una Joya Natural – Ayuntamiento de Marchal
Guía de Marchal

Calle Carabanchel en Cocentaina (Alicante)

Viajamos hasta la Comunidad de Valencia, a su localidad alicantina de Cocentaina para encontrarnos con otra calle Carabanchel en otro paraje ciertamente espectacular. 

Cocentaina: Vista Aérea

Cocentaina se encuentra al norte de la provincia de Alicante, al lado Este del Parque Natural de la Serra de Mariola, cuenta con unos 12.000 habitantes y es la capital de la Comarca del Comtat.

Si se busca en Google la calle Carabanchel no se encuentra ya que aparece como calle o carrer “Carabanxel”. Se ha hecho una “curiosa” traducción de un nombre propio al valenciano. Es una calle en la parte Oeste frente al Castillo y muy cerca del Palacio de los Condes de Cocentaina. 

Calle Carabanchel en Cocentaina (Alicante)
Placa de la Calle Carabanchel (Carrer Carabanxel) en Concentaina

 

Calle Carabanchel en Cocentaina a la altura de Calle de la Santísima Trinidad

Cocentaina es un municipio histórico y conserva la mejor y más respetada zona medieval de toda la montaña alicantina. Destacamos el Palacio Condal, pero hay dos castillos (uno de ellos a 7 km), murallas, torres, un arrabal y dos casas museos. Las siguientes imágenes se han extraído de la web del Ayuntamiento, que todavía no tiene actualizados los contenidos de historia, cultura y patrimonio.

Castillo de Penella
Palacio Condal de Cocentaina

Como una imagen vale más que mil palabras, máxime ahora cuando se lee tan poco, incluimos otro vídeo promocional, esta vez de Cocentaina, producido por la diputación de Alicante.

Calle Carabanchel en Los Cuarteros, Murcia

En esta ocasión la calle Carabanchel nos lleva al mar. Al mar Menor.  Concretamente a los Cuarteros, pedanía de San Pedro del Pinatar.

Ubicación de la Calle Carabanchel en los Cuarteros, Murcia

La calle Carabanchel conecta la Avda. Salzillo con la calle Bilbao y es una de esas calles que encontramos en las localidades costeras. Nos recuerda mucho a algunos lugares del Puerto de Mazarrón (Murcia). 

Foto de la Calle Carabanchel en Los Cuarteros, Murcia

Los Cuarteros está intensamente relacionada con San Pedro del Pinatar, ya que la proximidad de ambas localidades, con apenas un kilómetro de distancia, ha supuesto que las dos poblaciones compartan una historia común. Esta pedanía se sitúa al sureste de la ciudad de Murcia, a una distancia de 51 kilómetros.

Los Cuarteros – Región de Murcia Digital

Los Cuarteros contó con la presencia de fenicios, griegos y romanos, al encontrarse inmersa en las rutas comerciales a lo largo del Mediterráneo y a la importancia de sus salinas.

Mar Menor

El núcleo de población surgió el siglo XVIII y ya en el siglo XIX entraría a formar parte del municipio de San Pedro del Pinatar.

En el siglo XX, el desarrollo urbanístico y el turismo han preponderado sobre todos los aspectos en la vida de Los Cuarteros. Además del Parque Regional de Las Salinas de San Pedro, esta pedanía pinatarense se encuentra bordeando el Mar Menor, contando con parajes tan característicos como Las Encañizadas o la Playa de la Torre Derribada.

Cerro Carabanchel en Los Barrios (Cádiz)

Hemos encontrado un cerro con el nombre de Carabanchel en la provincia de Cádiz, concretamente en el término municipal de Los Barrios.

Cerro Carabanchel, Los Barrios, Cádiz

El Cerro Carabanchel está en el parque natural de los Alcornocales junto al embalse de Charco Redondo. 

No aparece su nombre en Google Maps pero si OpenStreetView y en alguna referencia en Internet cuando se  describe el embals de Charco Redondo, como por ejemplo la siguiente:

Historia de Cucarrete

El embalse de Charco Redondo inaugurado el 1 de octubre de 1982, recibe el nombre de una charca que se encontraba en este lugar, se construyó para reforzar el aporte del Guadarranque y garantizar el suministro de la población, industrias y regadíos. Es el elemento más destacado del sistema hídrico del río Palmones. Cerrado entre los cerros Campanario y Carabanchel sobre extracto de arenisca de un cerro a otro. Construida con un volumen de material de 1.745.388 metros cúbicos, mide 311 metros de longitud, 11 metros de anchura en la coronación y 65,5 metros de altura sobre el cauce.

Confirmamos su ubicación y coordenadas en esta otra página:

Cerro Carabanchel: Coordenadas

Cerro Carabanchel
Comunidad: Andalucía
Provincia: Cádiz
Municipio: Barrios; Los
Latitud: 36.2295 Longitud: -5.53601
Lat/Lon actual: 36.2327, -5.5442

Se trata sin duda de otro sitio muy recomendable por cuanto está lleno de rutas para senderistas en pleno Parque Natural de los Alcornocales.  Podemos encontrar en Wikiloc muchas de estas rutas. 

Restaurante Carabanchel en Logroño

Si hablamos de Carabanchel, por supuesto  tendríamos que hablar de comida y bebida. Y qué mejor sitio que Logroño, muy cerca de la calle Laurel, para homenajear a Carabanchel con un centenario restaurante.

Ubicación del Restaurante Carabanchel en la Calle San Agustín, muy cerca de la mítica calle del Laurel
Foto de la entrada del Restaurante Carabanchel

Es un restaurante que existe desde 1912. Lo califican de clásico y acogedor. Tiene dos plantas. Hemos echado un ojo al menú en internet. Ciertamente nos gusta y los precios son muy razonables, con un menú para los miembros de la cofradía del puño cerrado. Por supuesto visitaremos el restaurante y además indagaremos sobre el origen del hidalgo nombre del restaurante.  Añadimos también aquí un vídeo en Youtube sobre nuestro restaurante favorito de Logroño: Restaurante Carabanchel, “donde todo el mundo come bien en él”.


Calles de Carabanchel en la Comunidad de Madrid

El siguiente listado incluye todas las calles de localidades de la Comunidad de Madrid (excepto las que se encuentran en el propio distrito de Carabanchel) que incluyen el nombre de Carabanchel, rindiendo dichas localidades un homenaje a nuestros humildes pueblos. 

  • Calle Carabanchel (Getafe)
  • Travesía de Carabanchel (Getafe) 
  • Calle Carabanchel (Parla)
  •  Avenida de los Carabancheles (Alcorcón)
  • Carretera Carabanchel (Pozuelo de Alarcón) 
  • Carretera de Carabanchel a Aravaca (Madrid)
  • Carretera de Carabanchel a Villaverde (Madrid)

Calle de Carabanchel en Getafe

Cruza por el sur por la calle de Madrid y llega hasta la calle de Magallanes. Todo parece indicar que dicha calle corresponde al camino que conectaba Getafe con nuestros Carabancheles. Actualmente la calle se compone de dos partes muy diferenciadas:

Calle Carabanchel de Getafe
  • Zona en expansión. Desde la Magallanes hasta la Ilustración . Se puede ver actualmente un bulevar con muchas grúas y bloques nuevos de vivienda en construcción.  
  • Zona tradicional: Es una calle tradicional de Getafe. De mi visita virtual destaco el restaurante “Manda carallo”, lógicamente de comida gallega. Parece un sitio pequeño donde se come a lo grande. Acudiré y completaré esta entrada con mi impresión real. 

Travesía de Carabanchel en Getafe

Haciendo zoom en la imagen anterior podemos comprobar como existe una pequeña calle peatonal que conecta la calle Carabanchel con la calle Madrid. Es la Travesía de Carabanchel.

Travesía Carabanchel en Getafe

Travesía corta y humilde, pero hace honor a nuestros pueblos a la vez que evoca la pequeña distancia que nos separa de Madrid. 

¡Bravo Getafe!

Calle de Carabanchel en Parla

Parla también nos dedica una calle aunque no es una población colindante. Se agradece y mucho. En Parla, la calle Carabanchel conecta la calle Móstoles con la calle Villaverde. 

Calle Carabanchel en Parla

De nuestra visita virtual destacamos la escuela infantil Momo y el aspecto de una calle que bien podría pertenecer al propio Carabanchel actual. 

Placa de la Calle Carabanchel en Parla

Avenida de los Carabancheles en Alcorcón

La avenida de los Carabancheles tiene una ubicación geográfica tal que si proyectáramos la calle acabaríamos al noreste de Alcorcón, exactamente en Carabanchel Alto. Por tanto coincide con el inicio del camino histórico que conectaba ambas localidades.

Avenida los Carabancheles en Alcorcón

Situada en el centro histórico de Alcorcón conecta la calle de la Iglesia con la Avenida de Leganés. Es una calle estrecha de una sola dirección de circulación que parte de la Iglesia de Santa María la Blanca, declarada bien de interés cultural en 1993. Esta Iglesia cuya construcción se sitúa entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII para la cabecera y el ábside, y finalizó su construcción en el siglo XVIII.


Iglesia de Santa María la Blanca, Alcorcón

Carretera de Carabanchel en Pozuelo

Es lógico encontrarnos una calle en Pozuelo, que tiene el nombre de la calle (antiguo camino) que unía dos poblaciones vecinas, que además habían formado parta del sexmo de Aravaca, como vimos en otra entrada anteriormente. 

Carabanchel en los Siglos XIII y XIV: La Escisión

La carretera es una calle histórica en Pozuelo porque tiene su origen al lado de la plaza Mayor del pueblo y se encamina a la avenida Pablo VI, desde donde nos dirigimos a Somosaguas, y podemos conectar con la carretera de Carabanchel a Aravaca (M-502), que como veremos después es la continuación de la Avenida de los Poblados.

Nos gusta ver alguna casa en este calle que recuerda al Pozuelo histórico.

Carretera de Carabanchel en Pozuelo

Carretera de Carabanchel a Aravaca (Madrid)

Como hemos anticipado antes, es la continuación de la Avenida de de los Poblados cuando pasa por debajo de la carretera de Extremadura. Es una calle en su primer tramo con algunas viviendas y también es una carretera, la M-502.

Carretera de Carabanchel a Aravaca (M-502)

Esta carretera coincide con el primer tramo del camino que conectaba Carabanchel Alto con Aravaca. Una vez más nos damos cuenta de la superficie que ocupaba Carabanchel, especialmente Carabanchel Alto, ya que colindaba con Aravaca. Enormes extensiones de labranza.

Tenemos grandes recuerdos de esta carretera. Cuando éramos pequeños tenía doble sentido y un solo carril. Y es que por ella íbamos hasta la casa de Campo donde disfrutábamos como lo que éramos, unos enanos.  Además era la forma más rápida de conectar con la N-VI antes de que existiera la M-40 y las otras importantes construcciones viarias que podemos disfrutar actualmente. Además encontramos estaciones de metro que no había antes como Colonia Jardín, un metro ligero y construcciones modernas que contrastan con las viviendas antiguas, mejor dicho históricas, las que evocan a pueblo, que todavía perduran en el lado próximo a Campamento, es decir, a Carabanchel. 

Vivienda Histórica en Carretera de Carabanchel a Aravaca

Carretera de Carabanchel a Villaverde

Villaverde es otro barrio histórico de Madrid por cuanto también fue un pueblo anexionado a Madrid después de la guerra civil y también fue villa romana. Al igual que sucede con Pozuelo, Aravaca o Alcorcón, la calle actual coincide con parte del antiguo camino que conectaba ambas localidades. Se sitúa en el distrito de Villaverde.

Carretera de Carabanchel a Villaverde

La carretera de Carabanchel a Villaverde sale de las calles Villalonso/Alcocer y llega hasta la glorieta Butarque.  La primera parte es residencial y moderna y la segunda colinda con polígono empresarial e industrial.

Foto de la Carretera de Carabanchel a Villaverde

Calles de Carabanchel en Carabanchel

En Carabanchel, hemos dedicado dos calles y una plaza a nuestros propios pueblos. Las dos calles están en Carabanchel Alto: La Avenida de Carabanchel Alto y la calle de Carabanchel Bajo.

La plaza de Carabanchel es la plaza histórica de Carabanchel Bajo donde se emplazaba su ayuntamiento, junto a su Iglesia de San Sebastián. Actualmente se ubica la Junta Municipal del Distrito de Carabanchel.

Avenida de Carabanchel Alto

La Avenida de Carabanchel Alto es la arteria principal de Carabanchel Alto.

La Avenida de Carabanchel Alto ha ido cambiando de nombre a lo largo de la historia. Realmente esta calle era conocida como la calle de la Arboleda. Reproducimos por su interés, el texto que recoge el gran sitio web “Los Carabancheles Perdidos”
https://carabanchelesperdidos.wordpress.com/

Calle de la Arboleda: esta calle constituía una suerte de prolongación de la calle del Caño desde la plaza hasta el enlace con el camino de Fuenlabrada, ya al final del casco urbano. Recibió posteriormente los nombres de Puente de Alcolea, carretera de Fuenlabrada, General Franco y, por fin, avenida de Carabanchel Alto. Al final de esta calle se encontraba el cementerio y las cocheras del tranvía (los cocherones). Desde esta vía se accedía a la calle de Ajenjo, llamada posteriormente Mártires del Movimiento y Santa Teresa Jornet, que llegaba hasta la calle de Pinto. También salían desde la Arboleda dos callejones: la travesía de la Arboleda –luego travesía del Gral. Franco y callejón de la Guitarra-, que enlazaba con la calle de Polvoranca, y el callejón de la Rosa, que desembocaba en el camino de la Cruz del Castaño –luego Labradora y hoy Chirimoya.

Los Carabancheles Perdidos https://carabanchelesperdidos.wordpress.com/

Durante el franquismo fue la Avenida del General Franco y es la arteria principal de Carabanchel Alto, conectando la plaza de la Emperatriz con el actual PAU de Carabanchel en su popular Avenida de la Peseta, finalmente con la M40, límite del distrito y de Madrid. Más allá está Leganés. Somos el norte de Leganés.

En la avenida de Carabanchel Alto actualmente podemos ver algunos edificios antiguos rehabilitados que nos evocan a la época en la que éramos un pueblo. Por ejemplo podemos ver el inmueble rehabilitado que fue la sede del Ayuntamiento de Carabanchel Alto, en el número 14.

Avenida de Carabanchel 14, antigua sede del Ayuntamiento de Carabanchel Alto

Un poco más arriba está el Hospitalillo, del cuál hablaremos en otras entradas. Existe un proyecto de rehabilitación ya que el edificio histórico se encuentra en ruinas.

El Hospitalillo, en estado ruinoso, antes de la actual rehabilitación

En la Avenida de Carabanchel Alto también se encuentran tanto la estación del Metro “Carabanchel Alto” como el Acuartelamiento General Arteaga (antes Instituto Politécnico del Ejército), con su  famosa y centenaria estación militar radio-telegráfica inaugurada por Alfonso XIII, que actualmente conserva la torre del reloj. Ambas instalaciones serán detalladamente descritas cuando nuestro viaje histórico lleguemos al siglo XX.

Torre del Reloj, vista desde la calle Baltanás

Calle de Carabanchel Bajo

La calle de Carabanchel Bajo es una cuesta que conecta la los dos Carabancheles y es el camino natural desde la Iglesia de San Pedro hasta de la de San Sebastián. Actualmente va desde Antonia Rodríguez Sacristán hasta el Paseo de los Castellanos atravesando la Avenida de los Poblados. Por tanto es un homenaje que los Carabancheleros del Alto hacemos a los del Bajo. Hasta la fecha, este detalle no se ha visto correspondido. No pasa nada.  

En la parte alta la calle está franqueada por una tapia del colegio Santa María de los Apóstoles de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia.  

Plaza de Carabanchel

La plaza de Carabanchel es la parte histórica de Carabanchel Bajo donde se encuentra la iglesia de San Sebastián y por tanto, dónde se empezó a poblar Carabanchel de Yuso, de Abajo o Bajo. 

Desde que los Carabancheles se anexionaron a Madrid, en dicha plaza se ubica la Junta Municipal del Distrito. La Comisaría de Carabanchel dista escasos 40 metros.  

Desde Monseñor Óscar Romero podemos, andando hacia arriba (hacia el Oeste), llegaremos a la Iglesia de Santa María la Antigua, núcleo fundacional de los Carabancheles.

Plaza de Carabanchel en Carabanchel Bajo (Mapa)

La plaza de Carabanchel Bajo se ha cuidado y mantenido mucho mejor que nuestra mítica plaza de la Emperatriz de Carabanchel Alto. Por ejemplo podemos contemplar la escultura en bronce titulada “El Buzón de Palabras” inaugurada en 2005 y realizada por Lucía Antonini. La esfera tiene un diámetro de 2m y el niño mide 1,50m. Representa la tolerancia y la igualdad. Podemos ver a un niño escribiendo fragmentos de la obra de Michael Ende, La Historia Interminable.

El Buzón de Palabras, en la Plaza de Carabanchel (Bajo)

Esta escultura resultó ganadora en el concurso convocado por el Ayuntamiento de Madrid, la Facultad de Bellas Artes de San Fernando y la Fundación Caja Madrid

Siglo XVII: Carabanchel Alto en el Siglo de Oro

Entorno Político y Socioeconómico: Crisis

En 1598 la peste causó más de medio millón de muertos en Castilla. Los españoles se sentían víctimas de un destino fatal puesto que además de esta epidemia, el estado continuo de guerra, la grave crisis económica, el hambre y la miseria se sucedían inexorablemente. 

Felipe III había heredado unos reinos con la economía quebrantada para sufragar los enormes gastos militares generados por las guerras mantenidas por su padre Felipe II. Además, el clima, tan importante en una economía agrícola no acompañó ya que a la pertinaz sequía de finales del siglo XVI se sumaron inundaciones en 1611, 1616 hasta los años 30, que arrasaron el campo.

Felipe IV, el mal llámado Rey Pasmado (véase webgrafía), hereda unas arcas vacías y además no tiene más capacidad recaudatoria. Por tanto recurre a la venta de pueblos y lugares, procediendo a la venta de pueblos madrileños como Las Rozas, Aravaca, Charmartín. También se pretendió vender Carabanchel de Abajo pero la villa de Madrid salió en defensa de la permanencia de nuestros hermanos de Carabanchel Bajo como realengo, lo que permitía que Madrid actuase como señor feudal. Se conserva texto del año 1626 en el Archivo de la Villa solicitando la paralización de la venta.

Retrato de Felipe IV, Velázquez

Sin embargo, a pesar de estas contrariedades acaecidas en la piel de toro de nuestras entretelas, los españoles alcanzamos en las artes las más altas cotas de nuestra historia: Es el Siglo de Oro. Góngora, Quevedo, Lope de Vega, Calderón de la Barca. Con su precursor Cervantes y su inmortal D.Quijote. ¿Y qué decir de nuestra pintura encabezada por Velázquez?. Por cierto, gracias al talante coleccionista de Felipe IV, hemos conservado un patrimonio cultural que se cataloga como el segundo o tercero más rico de la cultura occidental.


Demarcaciones de los Carabancheles

En el siglo XVII, los dos Carabancheles ocupaban la superficie que hoy ocupan los actuales distritos de Carabanchel, Latina y Usera. Podemos ver en la siguiente imagen la superficie esquilmada:

Distritos de Madrid: Latrocinio de Carabanchel

En términos de superficie, estamos hablando de una reducción muy importante: Desde un 15,28% de la superficie de Madrid que ocupaban los Carabancheles entonces hasta el 6,02% que ocupa el distrito de Carabanchel actualmente. Si hablamos sólo de Carabanchel Alto la diferencia es todavía mayor, ya que la mayor parte del distrito actual de Latina era de Carabanchel Alto, a lo que hay que sumar una buena parte ocupado por el actual distrito de Carabanchel. 

Superficie Viales Públicos de Madrid por Distritos: Latrocinio de Carabanchel

La población actual de esos tres distritos a diciembre de 2019 suma 630.695 habitantes. Y eso nos colocaría como el sexto municipio más grande de España, por detrás de Zaragoza y por delante de Málaga. Y además, Madrid seguiría siendo el primero igualmente.

A la vista únicamente de estos datos: ¿Somos historia? ¿Somos importantes?. ¿O simplemente somos ignorantes?. 

Economía de Carabanchel Alto en el Siglo XVII

Carabanchel Alto seguía siendo una población agrícola, siendo sus principales cultivos cereales, legumbres (la tierra de los garbanzos por antonomasia), viñas y productos de la huerta. Estos productos servían para consumo de nuestra gente y para abastecer a Madrid, que había crecido exponencialmente en el siglo XVI. La mayor parte del trigo producido se tenía que enviar a Madrid y los carabancheleros sólo podían quedarse con lo que sobrara después del abastecimiento a la Villa y Corte.

La ganadería era pobre, con rebaños de ovejas (yo las he visto en el siglo XX) y algunas cabras productoras de leche.

Una descripción de los Carabancheles a mediados de siglo la hizo el corregidor de Madrid, D. Íñigo de Córdoba y Medonza, conde de Torralba, a raíz de su visita a ambos pueblos. Carabanchel Alto lo visitó el 19 de noviembre de 1648. Visitó el Ayuntamiento, el hospital, los pósitos (depósito de acopios de cereales), la iglesia de San Pedro y la casa de Sebastián Martín. Igualmente un mesón y dos tabernas, hallando todo conforme según dice el texto que se conserva en el archivo de la villa y fue publicado por José María Sánzhez Molledo y Tomás Puñal Fernández como apéndice del libro: “Evolución histórica de un concejo de aldea madrileño: Los Carabancheles, en Torre de los Lujanes nº 23, 1993, págs. 151-172.

Carabanchel Alto en el Interrogatorio del Conde de Torralba


Iglesia de San Pedro

Había sido construida a mediados del siglo XV en estilo mudéjar, de ladrillo, con tres naves, artesonado de madera y carente de torre, que más tarde se añadiría y hoy es un monumento histórico. Era también sede de cofradías que animaban la vida social y religiosa del pueblo.


Ayuntamiento de Carabanchel Alto

Ubicado junto a la iglesia de San Pedro, tiene propios dos ejidos: El de San Roque y otro junto a la casa de Vargas, y dos huertas; de la Manguera y del Regajal, cuya renta total asciende a dos mil reales. Recauda el 2% de tiendas y tabernas en concepto de alcabala, importe que paga a la Monarquía.


Hospital

El hospital de Carabanchel Alto pertenecía a la cofradía de la Concepción y carecía de recursos. Era financiado por la limosna, tanto que el Conde Torralba no encontró en él ni mantas ni otro género de ropa.

El Pósito

Fundado por el cura Francisco López. El 30 de diciembre de 1580 en su testamento por lo que dejó mandado comprar 100 fanegas de trigo para darlo en pan cocido todos los años a los pobres de Carabanchel Alto. En 1648 contaba con 200 fanegas de trigo, más cien que se habían prestado. Aún perduraba en 1693, con 190 fanebas de trigo.

Tienda de Sebastián Martín

Tenía correcto el peso y las pesas pero carecía de vara de medir. Inés Cancelán, esposa del propietario alegó que en el mostrador de la tienda tenían señalada la distancia de la vara,  y que por allí medía. Toda una carabanchelera, sin duda alguna. También había una carnicería.

Mesón de Antonio Pérez

Se visitó junto con los pesebres que se dieron por buenos.

Tabernas de Tomás Cano y Juan de Mena

Se comprobaron las medidas y se dieron por buenas.

El Retablo de la Ermita de Nuestra Señora de la Antigüa

Conviene destacar que en el siglo XVII se renovaron los retablos por donación de un vecino de Carabanchel, siendo el retablo mayor restaurado en 2002 por la Consejería de las Artes de la Comunidad de Madrid. Es la obra más importante de Carabanchel conservada de aquella centuria y bien merece una visita.

Retablo de la Ermita Nuestra Señora de la Antigüa

Lope de Vega se refirió a la Ermita en 1599 con unos versos relativos al “milagro del lobo” de San Isidro: 

Estaba entre juncos y eneas,

vallizo y gamarzas vanas,

labrado de piedras llanas

un templo entre dos aldeas

a Madrid las más cercanas

Lope de Vega. El Isidro, Canto VI, Madrid, 1599.

Las Romerías de los Carabancheles 

Los carabancheleros acudían al menos desde el siglo XV a la romería de Santiago el Verde en las riberas del Manzanares en un lugar hoy desaparecido de Villaverde. En los siglos XVII y XVIII fue una de las más importantes de Madrid y lo envidencia una pieza teatral del propio Lope de Vega que lleva por título Santiago el Verde. A partir del siglo XVII pasó a denominarse del Sotillo o del Soto.

Participaba todo el mundo: Pueblo, nobleza e incluso algunas veces el propio rey. Por supuesto el pueblo andando y los nobles en carroza, el corregidor y los consejeros en silla en mano y los hidalgos pobres en mula. Los preparativos comenzaban con un mes de antelación y las muchachas acudían con el cabello adornado con cintas y guirnaldas y el rostro medio tapado. Se bailaba y se bebía dentro de un gran alborozo con los excesos propios de la época como nos recuerda Góngora en los versos del poema “No Vayas Gil al Sotillo”, con referencias explícitas a adulterios. Se incluye como anexo un enlace a dicho poema.

Carabanchel Alto en la Literatura Política del Siglo XVII 

Sánchez Molledo ha encontrado diez textos impresos y cuarenta composiciones manuscritas con referencias a los Carabancheles, que se concentran preferentemente en el reinado de Carlos II (1665-1700). Se encuentran en la Biblioteca Nacional y Real Academia de Historia. Dos textos en la Hispanic Society de New York y uno en la Bibiloteca Central de Roma. ¿Somos o no somos uno de los barrios más importantes de Europa?.

El contenido de los textos es literatura política, principalmente sátiras demoledoras contra Carlos II por su mal gobierno. En unos casos se muestra a los Carabancheles como paradigma del mundo rural. Idealizado a principios del siglo XVII en la poesía pastoril de tradición renacentista y acentuando los caracteres negativos a finales de siglo. 

Las Andanzas de Perico y Marica

Como fuente excepcional para este período contamos con las relaciones
satíricas de «Perico y Marica”, que daban cuenta periódica de
los sucesos cortesanos. Estos curiosos personajes aparecieron por primera
vez hacia 1690 y alcanzaron pronto tal popularidad que sus composiciones
seguirían apareciendo hasta el reinado de Carlos III. Desconocemos quién fue el autor de estas relaciones, aunque probablemente fueron varios. Más noticias debieron de tener sus contemporáneos, ya que entre 1692-93 estuvo desterrado, según se desprende de los propios textos.
La estructura de estas relaciones poéticas era muy simple: Perico y Marica, aldeanos de Carabanchel, de vuelta de sus excursiones a la corte narraban los acontecimientos que allí sucedían.  De esta manera, año tras año,  podemos encontrar en sus «Diálogos» un recetario detallado de los «males de España» y de las acusaciones que se lanzaban contra unos y otros gobernantes.
«Perico y Marica», junto al «Patán» y al «Aldeano de Carabanchel»
—también muy populares entonces como protagonistas de sátiras y relaciones—, intentaban representar el contrapunto de la vida rural frente
a las intrigas que tenían lugar en Madrid. Constituyen un episodio
más de un tema ya tradicional: «menosprecio de Corte y alabanza de
Aldea>’, que tanto éxito y difusión tuvo en el siglo XVIII, muy cercano
a las fechas que nos ocupan.
En octubre de 1696 los «Diálogos» se habían vuelto a interrumpir y,
ante la ansiedad del público por devorar las cómicas noticias que daban
Perico y Marica, surgieron imitadores que harían aparecer nuevos personajes en escena, como «Antón Chapado>’, el «escolar Fausto Chinchilla », el «cura de Carabanchel» o el «burro de Perico y Marica».

En los textos Carabanchel es lugar de buen comer y más aún de buen beber. En otros casos Carabanchel es lugar de refugio de personajes conflictivos. La sátira es la oposición a los gobernantes en la época en que los medios de expresión son reducidos y se convierten en un instrumento de oposición al poder. El humor es la forma de llegar más fácilmente a un pueblo, analfabeto en su mayoría, que goza cuando se les recita y ellos a su vez transmiten los versos de forma oral.

El Puente de Toledo y Carabanchel Puerto de Mar


En 1623 Juan Gómez de Mora presenta un proyecto para por orden de Felipe IV para realizar el puente. Presenta dos alternativas y los planos no pasan de proyecto irrealizado. En 1624, Juan de Aranda hace un informe para la reparación del puente existente en el que se habla de su construcción con piedra de Carabanchel. La arquitectura del Barroco utiliza canteras de Carabanchel para constuir muros de mampostería destinadas a palacios, iglesias y conventos como los de Santa Isabel y Loreto.

Lo destacable fue la financiación el puente, repartiendo los impuestos entre los lugares beneficiados por su uso, repartiendo en 1644:

  • Carabanchel de Arriba: 600 reales
  • Carabanchel de Abajo: 1.400 reales
  • Getafe: 4.400 reales
  • Toledo: 5.500 reales

Los representantes de ambos Carabancheles, en el caso de Carabanchel Alto D. Alberto Bravo, expresan su queja y malestar a su Majestad. 

El  denominado ‘puente de la Toledana’ tuvo que ser reconstruido varias veces por culpa de las riadas que lo destruían, y la obra definitiva fue en 1684, tras presentar cuatro proyectos en 1682.

En 1688 los coroneles del cuerpo de ingenieros Don Carlos y Don Fernando de Grunenbergh proponen hacer navegable el Manzanares desde el Pardo hasta Toledo.  Este proyecto es presentado a la Regenta, Mariana de Austria a finales del siglo XVII. Estos mismos ingenieros afirman, que la navegación desde Toledo a Lisboa presentaba pocas dificultades, y se debía llegar a acuerdos con Portugal para facilitar la navegación. Pensaban que a Portugal le interesaría el proyecto, porque ampliaría sus posibilidades de comercio.

Carabanchel, puerto de mar, en un memorial que llegó a imprimirse. 

El Gran Duque de Osuna estuvo en el Palacio de la Quinta de Miranda

Don Pedro Alcántara Téllez Girón y Guzmán (1574-1624) fue  un noble, militar y hombre de estado español de entre los siglos XVI y XVII. Nacido en Osuna (Sevilla) el 17 de diciembre de 1574 y muerto en Madrid el 25 de septiembre de 1624. Nombrado, por el favor del duque de Lerma, virrey de Sicilia en 1610, y de Nápoles en 1616. Fue segundo marqués de Peñafiel y tercer duque de Osuna. Se le conoció con el apelativo de el Grande o el Gran Duque de Osuna.


Retrato de Pedro Téllez-Girón y Velasco, por Bartolomé González y Serrano

El III duque de Osuna ha sido uno de los personajes de la historia de España más explotados por la literatura y el teatro (Mairet, Lope de Vega, Monroy y Silva, Vélez de Guevara, Otway, Bances, Lesage). No olvidemos que era amigo del propio Quevedo quién le dedicó muchos versos. No nos extenderemos en su vida, que bien merece una lectura detenida, pero citaremos que ese gran hombre estuvo recuperándose de “calenturas y gota”, en un intervalo de su cautiverio,  en la casa  de don Iñigo de Cárdenas, posteriormente Quinta de Miranda y Palacio de la Emperatriz Eugenia de Montijo. Este emplazamiento y su palacete será objeto de un detallado tratamiento en las siguientes entradas históricas de esta singladura por Carabanchel Alto…y a veces tocando el Bajo.

Referencias

Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo

Felipe, ¿un Rey pasmado? ¡Para nada!

La triste verdad tras el mote del Rey «pasmado»: la tragedia de Felipe IV

No vayas Gil, al sotillo

La sátira política durante el reinado de Carlos II – Revista UCM

Siglo XVI: Carabanchel Alto en el Imperio Español

Carabanchel Alto, también conocido como Carabanchel de Arriba (Carabanchel de Arryba en la demoninación de la época) o de Suso, es una población formada entorno a la actual plaza de la Emperatriz, con la Iglesia de San Pedro como parroquia, tal y como vimos en la escisión de los dos Carabancheles en el siglo XIV.

Carabanchel en los Siglos XII y XIV: La Escisión

Era lugar de realengo por lo que era bien territorial de la Corona, si bien desde muy pronto los monarcas delegaron su poder real en los grandes Concejos urbanos, surgidos conforme se conquistaban territorios peninsulares a los árabes. Los reyes eran dueños absolutos del suelo, pudiendo disponer de él con entera libertad, por lo que repartían solares y yuntas de tierras a personas de su confianza, o dehesas a los vecinos, con una equivalencia de unas veinticinco fanegas cada yunta, es decir, sesenta y cuatro áreas y media aproximadamente por fanega.

De esta forma, nuestro emperador Carlos I de España, concede a Carabanchel Alto tierras para dehesas cerca de Boadilla, debido a la necesidad de labranza que tiene ese conjunto de “hombres buenos” (así es como literalmente los llama), cuyo número no hace sino crecer en el siglo XVI como veremos a continuación. Esta concesión se realiza por real cédula dada en Valladolid a 2 de junio de 1542. Por supuesto se pagó a la Villa de Madrid “lo que otros lugares pagaban”.

El Emperador Carlos I y V del Sacro Imperio Romano Germánico

Los Carabancheles abastecerían a Madrid de trigo, cebada,
vino, frutas y hortalizas durante el siglo XVI, teniendo asegurado el mercado, lo que posibilita el aumento de población tal y como veremos más adelante.

En 1517, Hernando Colón, hijo del Almirante Cristóbal Colón, escribió para Carlos I la “Cosmografía de España” en el que se refleja la población de Carabanchel Bajo y Carabanchel Alto con 80 vecinos (unidades familiares y que representarían unos 320 habitantes) cada localidad.

La primera ermita de San Isidro, que tenía modestas proporciones, data del año 1528, y se construyó por iniciativa de Isabel de Portugal, esposa del emperador Carlos I. El motivo fue el agradecimiento al Santo por haber curado a su hijo, el príncipe Felipe, de unas peligrosas fiebres cuartanas que contrajo con las aguas de un manantial. En torno al manantial se edificó la ermita, estableciéndose como santuario dedicado a San Isidro Labrador.​

No obstante, hay varios autores que defienden la edificación posteriormente, en el año 1537, justo cuando se crea la Cofradía del Santísimo Sacramento y San Isidro.​ Incluso hay algunos autores que defienden la fecha de edificación posterior, apuntando al año 1587. En cada caso los historiadores parten de la documentación encontrada al fusionarse diversas cofradías madrileñas.

Carlos I pasó algunas temporadas en Madrid, atraído por la caza en El Pardo. Ordenó la ampliación de “El Alcazar”, el palacio real del Madrid de entonces y el empedrado de algunas calles. Parte de las piedras necesarias para acometer dichos trabajos se extrajeron de los Carabancheles.

Es Felipe II, el hijo de Carlos I, quien traslada su corte desde Toledo a Madrid en 1561. Las causas de la elección de Madrid están orientadas al establecimiento de un lugar fijo que albergara un creciente número de funcionarios: Lugares de caza en la Casa de Campo y el Pardo, posición estratégica en el centro de la península ibérica, abundancia de productos básicos y abundancia de manantiales de la Villa de Madrid.

Madrid, es Villa y es Corte desde ese momento y crece imparablemente hasta los noventa mil vecinos a finales de siglo XVI. Este rápido crecimiento no fue acompañado por un plan urbanístico aunque eso es otra historia y nuestros Carabancheles estuvieron conectados por el puente de Segovia y el puente de Toledo.

Felipe II, en sus dominios nunca se ponía el sol

Carabanchel Alto en las Relaciones topográficas de Felipe II

Con objeto de conocer el territorio que poseía la monarquía, durante el reinado de Felipe II se procedió a realizar unas encuestas en las villas y pueblos de de los antiguos reinos de Castilla (Toledo), Murcia (parte), Jaén (parte) y Provincia de Extremadura (parte), constituyendo por tanto una fuente documental de primera importancia.

En 1575 se envió un cuestionario llamado literalmente “interrogatorio”, con 57 preguntas que junto con la carta del Rey incluimos al final de esta entrada.

Para la tierra de Madrid Martín de Espinosa fue el encargado del cuestionario, llegando el 28 de diciembre de 1575 Francisco Vélez, alguacil de Madrid, a Carabanchel de Arriba. Carabanchel de Abajo parece que no contestó al cuestionario. 
El 1 de enero de 1576 se reúne el Concejo público, nombrando a 
Sebastián Asenjo, a Alonso del Moral y a Juan Fernández para que respondan la declaración. En síntesis dijeron lo siguiente:
Se llama Carabanchel de Arriba  porque hay otro pueblo cercano llamado
Carabanchel de Abajo, y así lo habían oído llamar a sus antepasados. Desconocen cuando se fundó, cuándo se ganó a los moros y el escudo de armas del municipio.

Carabanchel de Arriba es una aldea que dista una legua de la Villa de Madrid, a cuya jurisdicción pertenece, pertenece al reino de Toledo y es un pueblo de realengo y son representados en las Cortes de Castilla por la Villa de Madrid. Los pleitos recaen en la Real Chancillería de Valladolid ,a 32 leguas de los Carabancheles. Pertenece a la diócesis de Toledo. 

Bien comunicado por una red de caminos, si no buenos, al menos derechos, con Madrid, Villaverde, Leganés, Alcorcón y Aravaca. Se cruza el Manzanares por los puentes de Segovia y Toledo.

Tierra templada y llana. Faltos de leña. Hay viñas y producción de vino. Se cazan liebres y algún conejo. No hay huerta ni regadío ya que el Manzanares, pequeño río, está a media legua. Se muele en los molinos de agua del Manzanares cuando tiene suficiente caudal y en la ribera del Tajuña y Jarama en otoño.

Hay abundancia de agua en el subsuelo y se extrae por medio de pozos. Hay una fuente, probablemente en la actual Plaza del Parterre, que surte a vecinos y ganados, estos últimos empleados fundamentalmente para labranza, siendo en esa época bueyes que se iban a sustituir por mulas por menor coste manutención y mayor eficiencia en el trabajo.  

Hay multitud de prados de particulares. Y quejas por existir pocas tierras de labor, además de secano, produciendo trigo y cebada. 

Hay 150 casas en Carabanchel Alto, de estructura de madera traída de la sierra de Guadarrama. En ellas se estiman que viven 200 vecinos y que de ellos 50 son viudas. Esta cifra está estimada a la baja por miedo a la fiscalidad ya que por el censo de 1578, había 273 vecinos. 

Todos los vecinos son pecheros no habiendo hidalgo ninguno. De ellos 60 son labradores, esto es, que poseen tierras de labor y el resto trabajadores o panaderos. 

Al aumentar tanto la población madrileña a finales siglo XVI, la demanda de pan se dispara. El Ayuntamiento de Madrid, en 1581, dicta la ordenanza del pan de registro por la cuál todos los pueblos comprendidos entre 12 y 18 leguas quedaban obligados a surtir a Madrid de una cantidad de pan, según las posibilidades de cada lugar. Dicho pan debía cumplir con unas especificaciones: Pan de harina de trigo, perfectamente amasado, cocido, sazonado con un peso mínimo. La panadería pasó a ser un trabajo digno para muchos carabancheleros. 

La administración municipal de Carabanchel Alto se componía de 2 alcaldes, tres regidores, un alcalde la hermandad, un alguacil y un escribano.

La Iglesia de San Pedro tiene un cura, que comparte con la Iglesia de San Sebastían del Bajo, y una renta de 400 ducados anuales, cuatro veces la renta de ambos Concejos Municipales. Los ingresos proceden del diezmo (10% de las cosechas), la primicia, venta de bulas, enterramientos y donativos. Estas rentas se destinaban a la catedral de Toledo para su cabildo y fábrica del Templo y el resto para abono de salarios en los carabancheles (Cura, sacristanes, campaneros) y obras del Templo y Ermitas. De esta época se conserva en nuestra Iglesia de San Pedro la pila bautismal, de granito, con inscripción en latín. 

Carabanchel Alto tiene la Ermita de la Concepción próxima al núcleo de población y comparte con Carabanchel Bajo la ermita de la Magdalena. Los vecinos iban de romería el día de San Marcos a la ermita de San Pedro de Meaque, en la proximidades de la Casa de Campo; el día de San Felipe y Santiago a la ermita de Santiago y el día de Santa Cruz de Mayo, a la ermita de San Babiles.

En Carabanchel Alto había un hospital que carece de renta salvo su reparo que se hace por limosna.

El siguiente cuadro, que indica los habitantes de cada pueblo en diferentes años del siglo:

AñoCarabanchel AltoCarabanchel Bajo
15178080
1533133
1571200
1578273
1593254219

Carta, Instrucción y Memoria de 1575
«El Rey
Por haber entendido que hasta ahora no se ha hecho ni hay descripción
particular de los pueblos de estos reinos, cual conviene a
la autoridad y grandeza de ellos, habernos acordado que se haga la
dicha descripción y una historia de las particularidades y cosas
notables de los dichos pueblos. Y porque si se hubiesen de enviar
personas a traer las relaciones que a ello son menester, no podría
haber la brevedad con que holgaríamos que esto se hiciese; ha
parecido que por medio de los prelados, y corregidores, y justicias
principales se podrá hacer muy cumplidamente, y sin dilación, y
con más certidumbre que por otras vías, y así se os envía con ésta
la Memoria que veréis. Encargamos y mandamos os, que conforme
a ella ordenéis a todos los concejos y justicias de los lugares de
la tierra y jurisdicción de esa ciudad y de los eximidos de ella, se
informen muy bien de todo lo contenido en la dicha Memoria, y
hagan particular relación de ello, encargándoles con gran instancia
tengan mucho cuidado de enviárosla, cada uno de lo que tocare, la
más cumplida, cierta y verdadera que sea posible, y con la mayor
brevedad que ser pueda; y como os fueren trayendo las dichas
relaciones, nos las iréis enviando dirigidas a Juan Vázquez de
Solazar, nuestro Secretario, para que no se pierda tiempo en este
negocio; que en ello y en que nos aviséis de cómo lo hubiéredes
ordenado y proveído, nos serviréis.»

(En blanco la fecha, pero está firmada en El Pardo, 27 de octubre
de 1575.)
Instrucción y Memoria de las diligencias y Relaciones que se han de
hacer y enviar a su Majestad para Description y Historia de los pueblos
de España, que manda se haga para honra y ennoblecimiento
de estos Rey nos.
«Primeramente los gobernadores, corregidores y otras justicias y
personas a quien su magestad escribe sobre esto, harán luego hacer
lista de los pueblos que cayeren en su jurisdicción, y de los eximidos
de ella que se hubieren hecho villas, declarando cuáles son, y
embiarlas han a su magestad.
Y darán cargo a dos personas, o más, inteligentes y curiosas, de
los pueblos donde residieren, que hagan la relación de ellos lo más
cumplida y cierta que ser pueda, por el tenor de los capítulos de esta
instrucción y memoria, aunque por el Prelado se haya hecho ya, y
embiado por otra parte.
Y embiarán a cada pueblo y concejo de su jurisdición una instruction
y memoria impresa de las que se les uviese embiado: mandando
a los dichos concejos, que luego nombren dos personas, o
mas, de las que mas noticia tuvieren de las cosas del pueblo y su tierra;
que juntos hagan una relación délias, por la orden y tenor de los
capítulos desta instruction y memoria. Y en siendo hecha, se la
envien sin dilación ninguna, juntamente con esta instruction, para
que con las demás se envie a su magestad.
Y los pueblos y villas eximidas de su jurisdición embiarán asimismo,
con la dicha instruction, un traslado de la carta de su magestad,
encargando a las justicias délias que con mucha brevedad hagan
hazer las relaciones de sus pueblos, y de las aldeas que fueren de su
jurisdición, si uviese alguna. Y hechas, como dicho es, se las embien
juntamente con las instructiones impresas que se les uviese embiado.
Y como los gobernadores y otras personas fuesen recogiendo las
dichas relaciones, las yrán embiando a su magestad, juntamente con
las instructiones impresas que se les uvieren embiado, quando no
fuere menester para embiarlas a otras partes.
Las personas a quien se diese cargo en los pueblos de hacer la
relación particular de cada uno délias, responderán a los capítulos de la memoria que se sigue, o a las que délias fuesen, de cosas que en el
dicho pueblo aya, por la orden y forma siguiente:
Primeramente en un papel aparte pondrán por cabeza de la relación
que hiziesen, el día, mes y año de la fecha della, con los nombres
de las personas que se hallasen a hazerla, y el nombre del prelado,
o corregidor, o otra persona que no huviese embiado esta
instruction.
Y aviendo leydo atentamente el primer capitulo de la dicha
memoria, y visto lo que ay que dezir del dicho pueblo, escribirán lo
que huviese en un capitulo por si, Y después de escrito volverán a
leer el capitulo a que se respondiere para ver si queda algo por responder,
Y luego pasarán al segundo, y habiéndose leido como el primero,
si hubiese algo que decir en él harán otro capitulo de ello. Y
sino, dejarle han, y pasarán al tercero y por esta orden al cuarto, y a
los demás, hasta acabarlos de leer todos, poniendo al principio de
cada capitulo que escribiesen el número que en la margen de esta
memoria tuviese el capitulo de ella, a que se respondiese, para que se
entienda cual es. Y a los demás capitulos, en que no hubiese que
decir, dejarlos han sin hacer mención de ellos.
Respondiendo en todo breve y claramente, afirmando por cierto
lo que fuese, y por dudoso lo que no fuese muy averiguado; de
manera que ninguna cosa se escriba por cierta no lo siendo, ni pudiese
ser conforme a las cosas contenidas en los capitulas siguientes.»
Interrogatorio
«1. Primeramente, se declare y diga el nombre del pueblo cuya
relación se hiciese; cómo se llama al presente y por qué se
llama así, Y si se ha llamado de otra manera antes de ahora;
y también por qué se llamó así, si se supiese

  1. Si el dicho pueblo es antiguo o nuevo, y desde qué tiempo
    acá está fundado, y quién fue el fundador, y cuando se ganó
    de los moros, o lo que de ello se supiese.
  2. Si es ciudad, villa, o aldea; y si fuese ciudad o villa, desde
    qué tiempo acá lo es, y el título que tiene: y si fuese aldea, en
    que jurisdicción de ciudad o villa cae.
  3. El reino en que comúnmente se cuenta el dicho pueblo,
    como es decir si cae en el reino de Castilla, o de León, Galicia,
    Toledo, Granada, Murcia, Aragón, Valencia, Cataluña, o  Navarra, y en qué provincia o comarca de ellos, como sería
  4. decir en tierra de Campos, Rioja, Alcarria, la Mancha, etc.
  5. Y si es pueblo que está en frontera de algún reino extraño,
    qué tan lejos está de la raya, y si es entrada o paso para él,
    [En letra del tiempo se añade: o puerto, o aduana do se
    cobran algunos derechos].
  6. El escudo de armas que el dicho pueblo tuviese, si tuviese
    algunas, y por qué causa o razón las ha tomado, si se supiese
    algo.
  7. El señor dueño del pueblo, si es del Rey, o de algún señor
    particular, o de alguna de las Ordenes de Santiago, Calatrava,
    Alcántara, o San Juan, o si es behetría, y por qué causa, y
    cuándo se enagenó de la corona real y vino a ser cuyo fuese,
    si de ello se tuviese noticia.
  8. Si el pueblo de quién se hiciese relación fuese ciudad o villa,
    se declare si tiene voto en Cortes; y si no, que ciudad o villa
    habla por él, o a donde acude para las juntas o concejos o
    repartimientos que se hiciesen.
  9. La cnancillería en cuyo distrito cae el tal pueblo, y a dónde
    van los pleitos en grado de apelación, y las leguas que hay
    desde el dicho pueblo hasta donde reside la dicha chancillería.
  10. La gobernación, corregimiento, alcaldía, merindad o adelantamiento
    en que está el dicho pueblo; y si fuere aldea, cuántas
    leguas hay hasta la ciudad o villa de cuya jurisdicción
    fuese.
  11. Ítem, el Arzobispado, o Obispado, o Abadía y Arciprestazgo
    en que cae el dicho pueblo, cuya relación se hiciese, y las
    leguas que hay hasta el pueblo donde reside la catedral, o
    que es cabecera de su partido.
  12. Y si fuere de alguna de las Ordenes de Santiago, Calatrava,
    Alcántara o San Juan, se diga el Priorato y partido de ellas,
    en que cayese el dicho pueblo.
  13. Assi mesmo se diga el nombre del primer pueblo que hubiese,
    yendo del lugar donde se hiciese la dicha relación, hacia
    donde el sol sale, y las leguas que hasta él hubiese, declarando
    poco más o menos si el dicho pueblo está directamente
    hacia donde el sol sale, o desviado algo al parecer, y a qué
    mano; y si las leguas son ordinarias, grandes o pequeñas, y
    por camino derecho o por algún rodeo.
  14. Ítem, se diga el nombre del primer pueblo que hubiese,
    yendo de donde se hiciese la relación hacia el medio día, y el
    número de las leguas que hubiese, y si son grandes o pequeñas,
    o por camino derecho o torcido, y si el tal pueblo está
    derecho al medio día, o al parecer algo desviado, y a qué
    parte.
  15. Y assi mesmo, se declare el nombre del primer pueblo que
    hubiese caminando para el poniente desde el dicho pueblo,
    con el número de las leguas que hay hasta él, y si son grandes
    o pequeñas, y por camino derecho o no; y si está derecho
    al poniente o no; como queda dicho en los capítulos anteriores
    de este.
  16. Y otro tanto se dirá del primer pueblo que hubiese a la parte
    del norte o cierzo, diciendo el nombre de él, y las leguas que
    hay hasta el pueblo donde se hace la relación; y si son grandes
    o pequeñas, y por camino derecho, y si el pueblo está
    derecho al norte o no; todo como queda dicho en los capítulos
    precedentes.
  17. La calidad de la tierra en que está el dicho pueblo, si es tierra
    caliente o fría, tierra llana o serranía, rasa o montosa y áspera,
    tierra sana o enferma.
  18. Si es tierra abundosa, o falta de leña, y de donde se proveen;
    y si montañosa, de qué monte y arboleda, y qué animales,
    cazas y salvaginas se crían y hallan en ella.
  19. Si estuviese en serranía el pueblo, cómo se llaman las sierras
    en que esté, o que estuvieren cerca de él y cuánto está apartado
    de ellas, y a qué parte le caen, y de dónde vienen corriendo las dichas sierras, y adonde van aparar.
  20. Los nombres de los ríos que pasaren por el dicho pueblo, o
    cerca de él, y qué tan lejos, y a qué parte de él pasan, y cuan
    grandes y caudalosos son.
  21. Las riberas, huertas, regadíos y las frutas, y otras cosas que
    en ellas se cogen, y los pescados y pesquerías que los dichos
    ríos hubiere, y los dueños y señores de ellos, y lo que les
    suele valer y rentar.
  22. Los molinos y aceñas, y los barcos y puentes señalados que
    en los dichos ríos y términos del dicho lugar hubiese, y los
    aprovechamientos de ellos, y cuyos son.
  23. Si es abundoso o falto de aguas, y las fuentes o lagunas señaladas
    que en el dicho pueblo y sus términos hubiese; y si no
    hay ríos ni fuentes, de dónde beben y a dónde van a moler.
  24. Los pastos y dehesas señaladas que en términos del sobredicho pueblo hubiese, con los bosques y cotos de caza y pesca que asimismo hubiese, y cuyos son y lo que valen.
  25. Las casas de encomiendas, cortijos y otras haciendas señaladas
    que hubiese en tierra del dicho pueblo, públicas o de particulares.
  26. Y si es tierra de labranza, las cosas que en ella más se cogen
    y dan, y los ganados que se crían y hay, y lo que comúnmente
    suele cogerse de los diezmos, y lo que valen, y las cosas
    de que tienen más falta, y de dónde se proveen de ellas.
  27. Si hay minas de oro, plata,, hierro, cobre, plomo, azogue, y
    otros metales y minerales de tinturas y colores.
  28. Las salinas que en tierra de dicho pueblo hay, y las canteras
    de jaspes, mármol y otras piedras estimadas que se hallaren
    en ella.
  29. Y si el pueblo fuese marítimo, qué tan lejos o cerca está de la
    mar, y la suerte de la costa que alcanza, si es costa brava o
    baja, y los pescados que se pescan en ella.
  30. Los puertos, bayas y desembarcaderos que hubiese en la
    costa de la dicha tierra, con las medidas del ancho y largo de
    ellas, y relación de las entradas, y fondo, y seguridad que tienen,
    y la provisión de agua y leña que alcanzan.
  31. La defensa de fortalezas que hubiese en los dichos puertos
    para seguridad de ellos, y los muelles y atarazanas que
    hubiese.
  32. El sitio y asiento donde el dicho pueblo está poblado; si está
    en alto o en bajo, llano o áspero; y si es cercado, las cercas y
    murallas que tiene y de qué son.
  33. Los castillos, torres y fortalezas que en el pueblo y jurisdicción
    de él hubiere, y la fábrica y materiales de que son, con
    relación de las armas y municiones que en ellas hubiese.
  34. Los alcaides de las fortalezas y castillos, y quien los posee, y
    lo que valen las alcaldías, sus salarios y aprovechamientos, y
    las preeminencias que tuviesen.
  35. Las suertes de las casas y edificios que se usan en el pueblo,
    y de qué materiales están edificadas, y si los materiales los
    hay en la tierra o los traen de otra parte.
  36. Los edificios señalados que en el pueblo hubiese, y los rastros
    de edificios antiguos, epitafios y letreros, y antiguallas
    de que hubiese noticia.
  37. Los hechos señalados y cosas dignas de memoria, de bien o
    mal, que hubiesen acaecido en el dicho pueblo o en sus términos,
    y los campos, montes y otros lugares nombrados por
    algunas batallas, robos o muertes, y otras cosas notables que
    en ellos haya habido.
  38. Las personas señaladas en letras o armas, o en otras cosas
    buenas o malas que haya en el dicho pueblo, o hayan nacido
    o salido de él, con lo que se supiese de sus hechos y
    dichos, y otros cuentos graciosos que en los dichos pueblos
    haya habido.
  39. Las casas y [Ms. número de] vecinos que al presente en el
    dicho pueblo hubiese, y si ha tenido más o menos antes de
    ahora, y la causa por que se haya disminuido.
  40. Si los vecinos son todos labradores, o parte de ellos hidalgos,
    y el número de los hidalgos que hay, y de qué privilegios
    y exenciones gozan.
  41. Los mayoradgos que hay en el dicho pueblo, y las casas y
    solares de linages que hay en él, y los escudos de armas que
    tuviesen, y la razón y causa de ellas, si de ello se alcanzase a
    saber algo.
  42. Si la gente del dicho pueblo es rica o pobre, las grangerías,
    tratos y oficios de que viven, y las cosas que allí se hacen, o
    se han labrado, o labran mejor que en otras partes.
  43. Las justicias eclesiásticas o seglares que hay en el dicho pueblo
    y quién las posee; y si en el gobierno y administración de
    justicia hubiese alguna diferencia de lo que en otras partes se
    platica.
  44. Los ministros de justicia eclesiástica y seglar que hubiese en
    el dicho pueblo, y el número de regidores, alguaciles y escribanos,
    y otros oficios y oficiales de concejo, y los salarios y aprovechamientos que cada uno tuviese.
  45. Los términos propios que el dicho pueblo tiene, y los comunes
    y realengos de que goza, y las rentas y aprovechamientos
    que tiene por propios del dicho pueblo, y lo que valen
    [Ms. los portazgos y pasages del].
  46. Los privilegios, fueros y costumbres notables que el tal pueblo
    tiene y hubiera tenido, y la razón por qué se le dieron, si
    se supiere, y los que se le guardan y han dejado de guardar, y
    por qué no se le guardan ya, y desde qué tiempo acá.
  47. Si el pueblo es de señorío se diga si la jurisdicción es de
    señor o no, y las rentas y aprovechamientos, y los privilegios
    y preeminencias que los dichos señores o algunas otras personas
    particulares tuviesen en el dicho pueblo.
  48. La iglesia catedral, o colegial, que hubiese en el dicho pueblo,
    y las parroquias que hubiese, con alguna breve relación
    de las capillas y enterramientos, y donaciones señaladas que
    en ellas haya [Ms. y la vocación délias].
  49. Las prebendas, calongias y dignidades que en la catedral y
    colegial hubiere, con alguna relación de lo que valen.
  50. Y los arciprestazgos, beneficios curados y simples, con sus
    anejos y préstamos, que hubiese en las iglesias parroquiales,
    y lo que valen.
  51. Las reliquias notables que en las dichas iglesias y pueblos
    hubiere; y las hermitas señaladas, y devocionarios de su
    jurisdición, y los milagros que en él se hubiesen hecho.
  52. Las fiestas de guardar, y días de ayuno, y de no comer carne,
    que en el pueblo se guardasen por voto por (sic) particular,
    demás de las de la Iglesia, y las causas y principio de ellas.
  53. Los monasterios de frayles, monjas y beatas que hubiese en
    el pueblo y su tierra, con lo que se supiese de sus fundadores,
    y el número de religiosos y rentas que hubiese.
  54. Los hospitales y obras pías que hay en el dicho pueblo, y las
    rentas que tienen, y lo que valen, con los instituidores de ellas.
  55. Si el pueblo fuere pasagero, en qué camino real estuviese, y
    las rentas que hubiere en la tierra y términos de él, y cuyas
    son, y lo que valen.
  56. Los sitios de los pueblos y lugares despoblados que hubiese
    en la tierra, y el nombre que tuvieron, y la causa por qué se
    despoblaron.
  57. Y generalmente, todas las demás cosas notables y dignas de
    saberse que se ofreciesen, a propósito para la historia y descripción
    del sobre dicho pueblo, aunque no vayan apuntadas,
    ni escritas en esta memoria. [Ms. y los anexos que el
    dicho pueblo tuviese y quántas leguas del está, y si son concejo
    por si, o no. El número de los vs. (vecinos) y las otras
    cosas délias conforme a esta memoria.]
    Hecha la relación, la firmarán de sus nombres las personas que se
    hubieren hallado a hazerla. Y luego, sin dilación la entregarán, o
    enviarán con esta instrucción y memoria a la persona que se la hubiese enviado, para que se envíe a su magestad con las demás que se fuesen haciendo.

Fuentes

LAS RELACIONES TOPOGRÁFICAS DE FELIPE II: ÍNDICES, FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA

Cervantes Virtual.com

Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo

Denominación Pueblos de Madrid de 1528 a 1900:

http://www.madrid.org/iestadis/fijas/estructu/general/otros/inombremunicipios.htm

Carabanchel Alto en el Siglo XV: Los Reyes Católicos

Los Carabancheles bajo los Reinados de Juan II y Enrique IV

La Iglesia de Santa María Magdalena es inspeccionada  el 16 de febrero de  1427 por un clérigo y un notario, siguiendo la orden del arzobispo de Toledo, quien instruye a hacerlo para todas iglesias del Arcedianado de Madrid.

La iglesia tiene un beneficio “curado”, esto es, un sacerdote que se sustenta de las rentas de la iglesia. Los objetos sagrados no son dignos de nota pero aparecen cuadernos de cofradía en su archivo: De San Alfonso, San Eugenio y Corpus Christi. En el informe también se cita la Iglesia de Butarque, a 3km al norte de Leganés, con 4 o 5 pobladores.

El problema carabanchelero en esta época es la necesidad de obtención de tierras para pasto de ganado (dehesas). La existencia de un término municipal con dos zonas de población: El de Arriba o de Suso y el de Abajo o de Yuso, da lugar a múltiples problemas en lucha por la tierra comunal.

En 1453, se concede la dehesa de “La Tabla” para Carabanchel Alto, una zona que iba desde Carabanchel Alto a Alcorcón.

Tres meses más tarde el Concejo de Madrid dona en calidad de común a los dos carabancheles las dehesas de “La Fontanilla” y “Prado Redondo”: Tierras limitadas por el Horcajo, Navarredondas, el camino de Alcorcón y las Navas, hasta Valdebutarque y la dehesa de Valdemuriel. Esto hizo que se reclamara por parte de Carabanchel Bajo la posesión de dehesa propia pero el juez y corregidor de Madrid, Alonso Díaz Montalvo no modifica el dictamen anterior.  Enrique IV, por una provisión de 30 de enero de 1458 confirma la posesión de dicha dehesa para ambos Carabancheles.

Una de las familias principales de Carabanchel en aquellos tiempos fue la de los Zapata, dueños de casas, viñas, tierras, huertas, majuelos, prados y dehesas). En 1469 doña Constanza de Aponte, esposa de Ruy Sánchez Zapata, vincula su heredad en los Carabancheles a su hijo mayor: El comendador Don Juan Zapata: Comendador de Hornachuelos por la Orden de Santiago, caballerizo mayor de Enrique IV y ayo del príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos. Y así sucesivamente van heredando por línea de varones o en su defecto su hija o nieta mayor. Se crea el mayorazgo de los Zapata en los Carabancheles, para evitar la dispersión de la propiedad por herencias sucesivas, concentrándola en una sola mano. Esa posesión, patrimonio de los Zapata, Cárdenas y Zúñiga, desde el siglo XVIII será conocida como la Quinta de los Montijo, de especial relevancia histórica por su ubicación, por frontera de los dos carabancheles y por la cantidad de objetos arqueológicos romanos encontrados, tal y como hemos narrado en entradas anteriores.

Los Carabancheles bajo el Reinado de los Reyes Católicos

Vecinos de Carabanchel, fundamentalmente pecheros, participan en las reuniones del Concejo de Madrid.

Pecheros son los que pagaban pechas o tributos por oposición a exentos: clero, caballeros y nobles.

En 1483, los Carabancheles participan en la guerra de Granada (1481-1492), ya que los Reyes Católicos piden a la Villa de Madrid colaboración a modo de peones y bestias, para  meter bastimentos en la ciudad de Alhama, cercando Granada. Se desconoce el reparto exacto, pero en la reunión del concejo del 15 de enero de 1483, participaron los vecinos Diego Chacón, de Carabanchel Alto y Gil Fernández, del Bajo.

Los Carabancheles disponían de sus propios alcaldes. El Concejo de Carabanchel se reunía en nuestra iglesia de San Pedro, siendo Carabanchel Bajo un anejo político del Alto (algo que debería haber sido así siempre).  Incluso en 1488, en la mencionada iglesia de San Pedro se celebran tres reuniones del Concejo Madrileño, ya que en dicho año hubo una epidemia de peste en Madrid y en nuestro pueblo los alcaldes, regidores y corregidores estaban más a salvo del contagio que en su habitual sede de la Iglesia de San Salvador, cerca de la plaza de la villa.

En 1497, Carabanchel Bajo solicita otra vez su propia dehesa, argumentando que su población ha crecido y que los vecinos de Carabanchel Alto no les permiten pastar en las dehesas comunes. Por aquél entonces Carabanchel Alto tenía 100 vecinos (400 habitantes) mientras que el Bajo era lugar de 45 vecinos. Los Reyes Católicos acceden a las súplicas de los del Bajo y conceden, el 12 de marzo de 1498, una cédula para que se diese un terreno que fuera designado por Madrid a Carabanchel Bajo. De este modo se erigió en Concejo y Parroquia.

Desde el punto de vista fiscal los dos carabancheles fueron un solo distrito en lo referente a la hacienda real (alcabalas) como en la eclesiástica (diezmos).

Asimismo se debía participar en los repartos de peones y alimentos cuando se solicitaban por parte del Concejo o de los propios Soberanos, para contribución a los gastos de guerra. Así, en 1500, por Orden de Isabel la Católica, se hizo un reparto en Madrid por el que correspondieron 50 peones a Carabanchel Alto y 25 al Bajo.

En 1501 a Carabanchel de Arriba le corresponden 30 fanegas de harina y 15 cargas de pan, mientras que al de Abajo, 15 fanegas de harina y 10 cargas de pan.

En esta época la producción de vino fue importante y muchas de esas viñas carabancheleras eran heredadas de vecinos a Madrid, dada la proximidad de nuestras aldeas a la Villa.

La extensión de los carabancheles era enorme y estaba limitado por el actual Manzanares, con el concejo de Madrid, con Villaverde por el este, Leganés hacia el sur, Alcorcón al oeste. Una red de caminos comunicaban las aldeas entre ellas y con los otros territorios limítrofes. Dos corrientes de agua surcaban nuestro territorio: El arroyo de Aluche y el de Prado Longo.

Muchos mercaderes andaluces, de paso por Madrid hacia el Norte (Burgos) o Noroeste (Aragón) pasaban por los carabancheles dinamizando su economía y por tanto la presencia de los carabancheleros aumentó en el el Sexmo de Aravaca.  Los sexmeros eran unos labradores o pecheros mayores, que destacan social y económicamente sobre el conjunto, que acaba teniendo la representación del resto de pecheros medianos y menores. La mayoría de renteros y jornaleros malviven a duras penas.

Los Carabancheles: Centro de Halconeros Reales

El 11 de abril de 1478, el rey Fernando el Católico singularizó como depositarios del antiguo arte de la cetrería a los carabancheles, quienes a partir de entonces recibió el privilegio de asentar al gremio de los halconeros reales.

Se obligan por escritura a dar aposento y manutención a los halconeros que servían al rey, a sus mancebos y otros oficiales de su real caza. A cambio de esta obligación, el Rey exime de un buen número de impuestos y por ello se avencidaron en Carabanchel en esta época muchas personas venidas de otros pueblos. Getafe y Vallecas pugnaron para alojar a los halconeros reales buscando la exención fiscal. Los carabancheles ganaron el privilegio.

Los halconeros eran elegidos entre las familias nobles de los antiguos reinos españoles y antes de incorporarse al servicio de Su Majestad, debían demostrar sus maestrías en el arte de la cetrería y en solemne ceremonia pública, jurar fidelidad al Rey. A partir del siglo XVII, pertenecer al Gremio de Halconeros era una distinción tan apreciada, que los reyes concedían hasta 50 títulos de Halconero Honorario, para honrar a determinadas familias a las que se quería distinguir.

En la actualidad, el Real Gremio de Halconeros se ha restaurado bajo el Alto Patronazgo de S. M. el Rey de España, conformando la agrupación cinegética más antigua del mundo. Sus principales objetivos son la divulgación y recuperación de las tradiciones que unieron a la antigua Real Caza de Volatería, con la Casa Real de España y la Villa de Madrid; emular el servicio prestado por los antiguos halconeros que sirvieron a los monarcas; estrechar los lazos históricos que unieron las antiguas culturas árabes, con la cultura española, a través del arte de la cetrería; así como la divulgación de la cetrería, como modalidad venatoria ancestral, de escasa incidencia sobre las especies cinegéticas y de carácter selectivo y no masivo.

En 2002 se celebró en Carabanchel la ceremonia de juramento de nuevos halconeros y se realizó una ceremonia de cetrería.

Otro hecho refuerza la relación entre el Gremio y el distrito madrileño de Carabanchel. Habría que situarse en 1187; las tropas de Saladino toman Jerusalén y como consecuencia un grupo de sus defensores, la Orden de San Juan u Hospitalarios, deciden buscar una nueva ubicación, en distintos territorios de Europa e islas del Mediterráneo. Sin embargo, en 1530 el rey Carlos I de España cede la isla de Malta a esta Orden para que la protejan de los turcos; allí crean un estado y desde entonces son conocidos como Orden de Malta. ¿Qué tiene que ver esto con los Carabancheles? Más de lo que nos podemos imaginar: como tributo al gesto de Carlos I, desde entonces la Orden de Malta debería entregar un halcón maltés adiestrado a la caza a los reyes de España. Dicho halcón sería custodiado por el Gremio de Halconeros en Carabanchel. Así fue hasta 1798, fecha en la que Napoleón conquistó la isla de Malta y expulsó a la Orden, establecida en Roma desde entonces hasta ahora. Luego llegó la incorporación de la isla al Imperio Británico hasta 1964, efectiva en 1979, y no se recuperó la costumbre de entregar el halcón ya que la administración de la isla no fue devuelta a la Orden. Sin embargo, en el 2005, con motivo de los 475 años de la cesión a la Orden de la isla, ha sido recuperada dicha tradición. Una delegación española se trasladó a la isla y en una ceremonia ante todas las autoridades de la actual República de Malta y de la Orden, ya solo vinculada a la isla por su nombre, fue entregado el halcón. Dicho acto desde entonces tiene continuidad.

Fuentes:

Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo

 

JUAN PEDRO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
Nuevatribuna.es: Carabanchel, los Halconeros y la Orden de Malta

Carabanchel en los Siglos XIII y XIV: La Escisión

La huella más importante de Carabanchel en el siglo XIII la ha dejado la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua, tal y como narramos en el anterior relato.

Sin embargo hay otros sucesos importantes que apuntamos a continuación.

En 1202, Alfonso VIII concede Fuero a Madrid, dando lugar a la Comunidad de Villa y Tierra de Madrid, con personalidad jurídica propia. El alfoz de Madrid tuvo hasta treinta aldeas, siendo una de ellas Carabanchel.

El aumento de la ganadería en Madrid conlleva falta de pastos y por ello, el Fuero de Madrid autoriza a los vecinos de la ciudad a pacer con los bueyes y cuadrúpedos en el prado de Caraque, en Carabanchel, en lo que no esté sembrado. Sin embargo, los vecinos de Carabanchel tendrían que esperar doscientos años para tener dehesa propia.

Carabanchel pertenecía a la Iglesia y el Liber Privilegiorum Eclesiae Toletane recoge la Carta de Carabanchel, dada en Palencia el 2 de julio de 1218 por la que Carabanchel se convierte en un señorío eclesiástico dependiente del arzobispado de Toledo, Rodericus, por una pensión anual de cincuenta aúreos, durante la vida del arzobispo, pasando a depender otra vez del capítulo de la Catedral de Toledo tras su muerte.

Fernando III, “el Santo”, en 1222, articula el alfoz de Madrid en tres sexmos: Vallecas, Villaverde y Aravaca. El sexmo era un conjunto de pueblos y aldeas para la administración de los bienes de aprovechamiento común. Cada uno tenía un sexmero para fijar la propiedad y las lindes, y posteriormente como recaudador de la Hacienda municipal.

El sexmo de Aravaca incluía Carabanchel, Alcorcón, Leganés, Las Rozas, Boadilla , Majadahonda y Aravaca.

En 1262, el Fuero de Madrid fue sustituido por el Fuero Real otorgado a la villa de Madrid por Alfonso X “El Sabio”, para unificar el derecho local por medio de un cuerpo jurídico común.

 

Del Siglo XIV tenemos poca información de nuestros Carabancheles, más allá de que Madrid fue elegida para celebrar cortes de Castilla en varios reinados: Fernando IV (1309), Alfonso XI(1327) y 1391 y 1393.

Alfonso VI cambia el sistema de concejo por el de regimiento en 1346, por el que el monarca elige a doce regidores que asumen las facultades que hasta entonces correspondías al concejo.

Sin embargo, es a finales del siglo XIV (otras fuentes lo sitúan a mediados del XV) cuando se produce un hecho trascendente: El inicio de la formación de los dos Carabancheles (o Caramancheles): De Suso y de Yuso (Arriba y Abajo), o también conocidos como Carabanchel Alto y Bajo. Es en esta época cuando comienza a producirse un abandono del núcleo poblacional entorno a la Emita de Santa María la Antigua. Se cree que debido a la escasez de agua como a la necesidad de buscar nuevas tierras de labor debido al creciente aumento demográfico.

Como veremos más adelante, con la división surge la confrontación, precisamente por la disputa de las tierras para pasto del ganado. Hay que tener en cuenta que inicialmente, el Alto , y hasta ya casi el siglo XX, fue mucho más potente e importante, en superficie y población.

Como veremos en esta singladura Carabanchelera, a Carabanchel Alto nos han ido quitando las tierras, el pan y la sal, pero nunca la dignidad.

Fuentes:

Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo

Carabanchel, una Ciudad dentro de la Ciudad, una Historia con Sello propio, Francisco Javier Faucha Pérez y Jesús Fernández Sanz

https://karabancheldotcom.files.wordpress.com/2013/07/carabanchel-una-ciudad-dentro-de-una-ciudad.pdf

Emita de Santa María La Antigua: Joya Histórica en Carabanchel

 

 

 

 

 

Ermita de Santa María La Antigua: Joya Histórica en Carabanchel

“En algún momento de la historia alguien decide que un lugar concreto es el adecuado para construir un edificio y este empieza a llenarse de histo­ria, la historia de los que lo habitan y la historia de lo que representan aquellos que lo habitan. Ese lugar, que adquiere un nuevo significado que trasciende lo cotidiano y que es el símbolo de una persona señalada o de una creencia, tiene ya un valor. Es entonces cuando el lugar inicia los pasos para adquirir una nueva dimensión que lo hace singular en relación a otros. Es la dimensión de la permanencia.

La que hoy se conoce como Ermita de Santa María La Antigua de Carabanchel es un lugar lleno de permanencia. La historia de lo que allí pasó está impregnada de tradiciones, de leyendas, de creencias, de símbolos, que se han ido acumulando con el paso de los años y de los siglos.”

La cita anterior es una introducción de Carmen Rojas Cerro, Directora General de Patrimonio Histórico en la publicación de la Comuninad de Madrid “El Islam en Tierras Cristianas: Los Mudéjares. Restauración de la Ermita Santa María la Antigua de Carabanchel “

Desde la demolición de la carcel, Santa María la Antigua se puede divisar desde la Avenida de los Poblados. Es la iglesia mudéjar más antigua de Madrid. Allí está el origen de la población de Carabanchel desde los romanos. Allí oró San Isidro e hizo milagros. Es nuestro génesis carabanchelero.

Sin embargo es desconocida para los miles de conductores que transitan por esa carretera tan mal conservada (y tan mal regulada con semáforos) y para muchos de los habitantes del barrio. También lo es para los detritos humanos que han adornado con grafitis la Ermita. Para los animales dirigentes que no tuvieron reparos en tender cables aéreos de forma inapropiada ni tuvieron en cuenta el valor arquitectónico de la ermita con objeto de cuidar su entorno de una forma más o menos armoniosa. Para todos los Concejales-Presidentes del barrio que no lo han cuidado ni lo han promocionado. Ni por los profesores de historia que ni lo citaron a los carabancheleros.

Santa María la Antigua representa la esencia de Carabanchel. Algo sencillo y humilde pero con gran valor histórico que se ignora o desprecia en Madrid  y por muchos de sus propios vecinos carabancheleros.

Los estudios históricos evidencian que la Ermita de Santa María la Antigua es una de las mejores y más completas manifestaciones de la arquitectura mudéjar que se conservan en la Comunidad de Madrid, ya que mantiene el ábside, la torre y parte del muro sur con la portada.

La iglesia ha sido estudiada, descrita y valorada par diversos autores desde el puto de vista artístico, profundizando en su historia en mayor o menor medida.

Todos los autores se lamentaban del estado de abandono y descuido en que se encontraba el  edificio, embutido entre construcciones de diversa índola que deterioraban su imagen.

En 1981, en Orden de 9 de octubre, la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas del  Ministerio de Cultura, tras los informes favorables del los organismos compctentes, declara la iglesia monumento histórico-artístico de interés provincial, estableciéndose así la necesaria protección legal del edificio. (BOE . 24 de noviembre de 1981).

Un cuadro de 1820 del pintor suizo Juan Mieg, que trabajó para Fernando VII, nos propociona una imagen de la Ermita de Santa María de La Antigua tal como se e ncontraba en el primer tercio del siglo XIX.

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Ermita de Nuestra Señora de la Antigua en 1818-1820. Acuarela de Juan Mieg

Esta imagen va a verse transformada mas tarde por el crecimiento de la ciudad cuando la urbanización llega a su entorno. De esta forma, el carácter  rural, que es el que de alguna manera se conserva en la memoria colectiva y que se hace presente en la romería que cada mes de mayo lleva a los habitantes de Carabanchel desde la iglesia de San Sebastián hasta la propia ermita, se ve modificado sensiblemente en el siglo XX.

Primero con la construcción hacia el Este del cementerrio de Carabanchel   al que la ermita se une sin solución de continuidad, llegando a estar los nichos y tumbas del camposanto materialmente adosados a la antigua iglesia y modificando de esta forma el primitivo carácter que tenía de elemento aislado en el campo.

tore-cementarioMas tarde, hacia el Oeste, con la construcción de la antigua cárcel de Carabanchel, separada de la ermita solamente por un pequeno camino, se completa el “cerco” de equipamientos urbanos y la Ermita permanece conectada al antiguo núcleo de Carabanchel Bajo solamente por un camino, convertido ahora en eje procesional arbolado ascendente que tiene la torre de la ermita como fondo paisajístico. Algunas pequeñas edificaciones de usos complementarios al cementerio permanecen todavía en el borde de este camino.

paseoasmlaLas muestras de materiales del ábside y las pilastras de la Ermita permi­ten deducir que su fecha de construcción se sitúa en la primera mitad del siglo XIII, una época en la que son muy utilizados los sistemas constructivos mudéjares que se hacen patentes en muchos de los elementos de la Ermita: el ábside, la portada y la torre.

Ábside Santa María de la Antigua
Ábside Santa María de la Antigua

Sin embargo, algunos de los elementos mudéjares que se conservan no tienen paralelos claros ni en el mudejar madrileño nie en otros edificios adscritos al mudejar toledano, foco de influencia en el que habria que englobar la ermita.

El abside, lejos de estar compuesto por series de arquerías ciegas . como es frecuente en otras iglesias mudejares de la zona, únicamente se decora con una ventana de ojiva túmida, es decir, con un pequeño arco de herradura apuntado y el plano del hueco ciego con una abertura vertical. Su sobriedad y sencillez contrastan con la portada de la fachada sur, más rica en su concepción y decorada con un arco apuntado triple siendo el central polilobulado -serie de pequeños arcos encadenados-esquema que se repite en el arco toral que separa la nave del presbiterio. Este tipo de disposición es frecuente en el mudéjar de Toledo y en algunos edificios de Castilla y León.

La portada de ladrillo de la la fachada sur es, quiza, el elemento más interesante de la ermita. El despiece de los ladrillos es radial pero no se unen en el centro del arco. Los arcos extremos arrancan de nacelas, mientras que el interior lo hace directamente de las jambas, aunque posiblemente en origen llevara también nacelas. Los arcos van enmarcados por un alfiz que se remata horizontalmente con dos hiladas de ladrillo a soga la superior a sardinel y la inferior en esquinilla y, sobre éste, correspondiendo a las pilastras externas, un nuevo alfiz que también debía llevar como remate otra hilada de esquinillas. El esquema decorativo de esta portada se puede considerar clásico dentro del mudéjar y se encuentran paralelos tanto en el norte de Castilla – San Lorenzo de Toro-como en el propio Toledo – Santiago el Nuevo de Talavera de la Reina-.

puertaEl edificio de la Ermita, de unos 240 m2, se orienta en dirección este-oeste y está formado por cuatro cuerpos de edificación: la nave, el ábside, la sacristía y la torre.

interiorermita
Vista Interior de la Ermita

La nave es de apariencia rectangular aunque tiene una desviación nota ble en su fachada sur.  Se podría considerar que la Ermita es de nave única, pero el espacio está dividido en tres tramos por cuatro pilares, de tal manera que hay una parte central más alta y dos laterales más bajas. Este espacio se cubre a dos aguas con estructura de madera formada por pares que tienen un apoyo intermedio en las vigas maestras soportadas por los pilares.

 

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Fachada Sur de la Ermita

El ábside es semicircular precedido de un tramo recto. Ambos tramos están separados por arcos torales decorados, siendo el arco que separa el ábside de la nave triple y apuntado, de tres centros, con el central lobulado. El tramo recto del ábside, que posee arcos de medio punto rehundidos, se cubre con bóveda de cañón y el semicircular con bóveda de homo. De esta manera esta sencilla composición proporciona al espacio del ábside una especial sensación de recogimiento, sirviendo en su momento para desta­car la presencia del altar levemente iluminado por fa pequeña ventana del fondo y, má tarde, para acoger el retablo en un ámbito propio.

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Ábside y Sacristía

La torre a los pies es de planta rectangular, comparable a una gran espadañaa. Es uno de los elementos mas singulares del edificio por existir escasos ejemplos de estas características dentro de la arquitectura mudéjar. Tiene un primer cuerpo macizo, un segundo cuerpo hueco en el que se abren seis vanos para las campanas y una cubierta de bóveda por aproximación de hiladas de ladrillo. Es difícil buscar paralelos a esta torre, si bien M. Lillo Alemany encuentra semejanzas con algunos ejemplos del mudéjar sevillano. De planta rectangular y maciza en su parte inferior sólo existe en la Comunidad de Madrid, además de ésta, la de la iglesia de Valdilecha, muy diferente por toner añadidos superpuestos y ser de cronología posterior.

La sacristía, que es un añadido posiblemente del siglo XVII o XVIII, se sitúa en la fachada oeste adosacfa al ábside y forma un cuerpo independiente. Realizada con el mismo sistema constructivo que el resto de la ermita, se cubre con una cubierta a un agua.

Los muros de la iglesia, como los de la torre, son de mampostería y los mampuestos están dispuestos en fajas separadas por verdugadas de ladrillo, proporcionando a la ermita una imagen característica que tienen muchas otras construcciones en la zona. Mientras quo este tipo constructivo es el que se utilize para el conjunto de los muros de la Ermita, para algunos de los elementos mas singulares, que son a la vez decorativos, se utiliza exclusivamente el ladrillo, como sucede con la portada, la ventana del ábside y el cuerpo superior de la torre. También se utiliza el ladrillo bajo el alero del muro sur en el que discurre un friso de esquinillas, mientras que el ábside y el tramo recto que le precede se rematan sim plemente con un alerode canecillos escalonados.

Santa María la Antigua fue originariamente Iglesia parroquial de Carabanchel bajo la advocación de la Magdalena, visitada por San Isidro en el siglo XII. La iglesia pasó a ser ermita y de ermita a capilla del cementerio. Es una joya histórica y como ya hemos dicho, génesis de Carabanchel. De los dos Carabancheles.

Fuentes:

“El Islam en Tierras Cristianas: Los Mudéjares. Restauración de la Ermita Santa María la Antigua de Carabanchel “  – Comunidad de Madrid

http://www.madrid.org/bvirtual/BVCM002230.pdf

 

 

San Isidro: El Vecino más Ilustre de Carabanchel

San Isidro ha sido, es y será nuestro mejor vecino. Es un Santo que aglutina los valores más nobles de los carabancheleros: Humildad y bondad. Un sencillo labrador que se dedicaba a hacer el bien a los demás.

Isidro Merlo y  Quintana, se llamó así en honor a San Isidoro, nació en Madrid, en una familia mozárabe el 4 de abril de 1082.

Quedó huérfano muy pronto, así que el joven Isidro se buscó el sustento con trabajos como el de pocero hasta que finalmente se empleó como labrador.

Cuando Alí, rey de Marruecos, atacó Madrid en 1110, Isidro hizo como muchos otros y se trasladó a Torrelaguna, donde continuó con el mismo género de vida, dedicada al trabajo y a la oración, que había llevado hasta el momento. Fue precisamente en la parroquia de esta localidad donde contrajo matrimonio con una joven llamada María, natural de Uceda, cuya dote matrimonial fue una heredad en su pueblo natal, lo que fue causa de que los esposos se establecieran allí para trabajar las tierras por cuenta propia. Tuvieron un hijo (Illán).

En 1119, Isidro volvió de nuevo a Madrid, y entró a trabajar como jornalero agricultor al servicio de Juan de Vargas en sus tierras carabancheleras, donde por entonces vivián decenas de habitantes. Muere el 15 de mayo de 1172, con 90 años y es enterrado en el cementario de la Iglesia de San Andrés.

Cuarenta años después de su muerte, en 1202, se descubre su cuerpo incorrupto a partir de un desbordamiento de un arroyo cercano al cementario. Se interpreta el hecho como un acto de Dios y a partir de aquí, comienza su fama y leyenda.

Juan Fernández, clérigo de Madrid, recoge por escrito en el Códice de Juan Diácono (o Códice de Juan Gil de Zamora) la tradicción oral sobre Isidro. Cuatro milagros son narrados:

  1. Bueyes arando mientras él rezaba. Se produjo junto a la Iglesia de la Magdalena, posteriormente ermita de Santa María la Antigua. Se dice que su casa estuvo situada cerca de allí (hoy calle Monseñor Romero).
  2. El lobo muerto: Mientras rezaba le avisaron de que un lobo acosaba a su caballo. Les dijo que iría cuando acabara la oración. Así fue y apareció el lobo muerto y el caballo liberado. También se sitúa el hecho en la mencionada Iglesia de la Magdalena, lugar del génesis de los carabancheles desde la época romana.
  3. Le invitan a una comida en Carabanchel y acude tarde con unos mendigos. Le dicen que no hay comida para todos, sólo para él, pero cuando fueron a por las viandas, había de sobra hasta reventar.
  4. En un frío invierno se dirigía con trigo a los molinos del Manzanares. Viendo hambrientas a las palomas, les dejó unos granos de trigo, por lo que fue recriminado por sus compañeros. Sin embargo, cuando llegaron, no había mermado la cantidad inicial.

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También destaca la fuente que hizo brotar en Carabanchel, junto a la ribera del Manzanares, dando lugar a la Ermita y a la Pradera, de sobra conocidas hoy.

El arca de San Isidro se encuentra en el interior de la catedral de la Almudena. Muy pocos conocen la leyenda del origen de esta obra de arte, donación de Alfonso VIII. Resulta que uno de los 438 milagros más conocidos admitidos por la Santa Sede para la canonización del santo es el de la batalla de las Navas de Tolosa.

Según la tradición, el santo se apareció a Alfonso VIII en forma de pastor para guiar a las tropas del rey sin ser vistos por los almohades y poder atacarles por sorpresa. Era el 16 de julio de 1212. Los cristianos, después de vencer en la famosa batalla, buscaron al pastor para agradecerle su ayuda, pero no lo encontraron.

Cuando Alfonso VIII pasó por Madrid y visitó la iglesia de San Andrés, al ver el cuerpo incorrupto del santo le reconoció y exclamó: «Este es el pastor que nos enseñó el camino y nos llevó a la victoria». En agradecimiento regaló un arca de madera recubierta con pinturas alusivas a la vida de San Isidro destinada a albergar el cuerpo del santo. El arca se apoyaba sobre tres leones de piedra dorados.

Otras fuentes orales cuentan otros milagros como cuando salvó a su hijo de un pozo, o ya después de muerto, lluvias copiosas después de duras sequías tras rezar al Santo.

La leyenda se desbordó y existe un sinfín de anécdotas entorno a las reliquias del Santo, especialmente en la Corte de los diferentes Reyes. Pueden encontrarse en los enlaces seleccionados muchas de ellas: Felipe III hizo desplazar el sufrido cuerpo en litera desde Madrid hasta Casarrubios de Monte (a 50 km), donde le veneró en su dormitorio. Debajo de la almohada del rey Carlos II, se puso un diente arrancado del santo para ver si sanaba, Una dama se llevó un brazo del santo debajo del ídem como reliquia, aunque fue descubierta antes de salir de la iglesia. Desde ese día, el brazo se unió con una cinta al resto del cuerpo.

Una dama de la Corte de Isabel la Católica se llevó el dedo pulgar del pie del santo, que arrancó al besarlo. Al final confesó su macabro robo cuando los propios caballos de su comitiva la denunciaron, negándose a cruzar el río Manzanares, hasta que la mujer entregó el objeto del robo.

San Isidro fue beatificado por Paulo V el 14 de Junio de 1619, fijando la celebración de su fiesta el 15 de Mayo. Con tal motivo, reinando Felipe III se celebraron unos festejos que sirvieron además para inaugurar la remodelada Plaza Mayor de Madrid.

Ya en el reinado de Felipe IV, fue canonizado por Gregorio XV, el 12 de Marzo de 1622. En ese mismo acto de canonización, la Iglesia quiso unir a un sencillo agricultor y patrón de Madrid, con otros cuatro insignes santos, Teresa de Jesús, Ignacio de Loyola, Francisco Javier y Felipe Neri.

San Isidro es Patrón de Madrid desde 1212 y día de precepto en la capital de España desde 1621.

El Papa Juan XXIII extendió el patronazgo de San Isidro a los agricultores y campesinos españoles por Bula “Agri Culturam” dada en Roma el 16 de Diciembre de 1960. Esta declaración sirvió para extender su culto a muchas localidades agrícolas, no sólo de España, sino del mundo entero. Por supuesto, tengo que destacar la importante veneración de nuestro Santo en Cataluña, tal y como expone esta magistral conferencia de Francisco Caballero Leonarte.

https://somatemps.files.wordpress.com/2015/05/san-isidro-en-cataluc3b1a.pdf

Por ejemplo, en el oracional dedicado a San Isidro nos encontramos la “Novena al glorioso San Isidro Labrador, abogado de labradores”, editada en Barcelona el año 1875, y también el curioso libro titulado “Vida de Sant Isidro Llaurador, patró de Madrid y dels pagesos, seguida de sa novena y goigs”, editado en Barcelona en 1900. En el 6 capítulo XVIII del citado libro se lee:”De quan extesa es la veneración á Sant Isidro […] no se ha limitat en Madrid y sa comarca, ni en las solas provincias de Espanya lo seu culto. En Italia, França, Portugal, Alemania y fins en las Indias es venerat lo Sant Pages Espanyol, y a la vora del Riu de la Plata, prop Buenos Aires, se troba també una ciutat, que se li ha donat lo nom, y de present se anomena ciutat de San Isidro”.

En nuestra opinión, la verdadera naturaleza de San Isidro, ser un hombre generoso y bueno, es lo que realmente le hace Santo y los que hacemos sentirmos orgullos a los que pisamos los campos que aró y a todos los labradores del mundo.

¡Viva San Isidro!

san-isidro

Fuentes:

  • Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo
  • http://congregacionsanisidro.org/biografia
  • https://www.biografiasyvidas.com/biografia/i/isidro.htm
  • http://www.abc.es/madrid/20141222/abci-milagro-isidro-tolosa-201412211949.html
  • https://www.rutasconhistoria.es/articulos/el-cuerpo-icorrupto-de-san-isidro-labrador
  • http://www.revista80dias.es/2015/05/15/18031/la-historia-de-san-isidro-labrador-el-santo-que-ayudo-en-la-batalla-de-las-navas-de-tolosa/#.WglqjOSWyUk
  • https://somatemps.files.wordpress.com/2015/05/san-isidro-en-cataluc3b1a.pdf
  • http://www.archimadrid.es/sanisidro/vida.htm

 

Siglo XII: Carabanchel, la “Dulce Perla”, entra en la Historia

Alfonso VI conquista Toledo y con él Madrid y su tierra carabanchelera, pero los moros intentan recuperarla. Yusuf Ben Taxin asedia Madrid en 1110, pero no llega a rendir el alcázar. Su campamento lo estableció en lo que hoy conocemos como el “Campo del Moro”.

El reino cristiano se afianzaba y Carabanchel deja de ser realengo (posesión directa del rey) para convertirse en señorial (un señor o un noble posee su jurisficción). Un rey de Castilla entregó a un noble Carabanchel.

Si el primer noble que tuvo el gran Carabanchel fue el conde Pedro Manrique, debió de ser Alfonso VIII, pero no queda claro en la documentación existente al respecto. Pero Alfonso VI no pudo cederlo al conde, tal y como aseveran varias fuentes porque no eran coetáneos.

Lo que sí queda claro es que fue Pedro Manrique quien otorgó Carabanchel en juro de heredad , en el año 1181, al conde Pedro Gonzalvo Díaz y a su esposa Doña Melisenda, previo pago de 100 maravedíes en que la aldea y su territorio estaban empeñados  a Gonzalo Díaz, con la particularidad de que se califica a la población como “dulce perla”. (**)

Carabanchel entra en la historia puesto que dicha operación aparece en un documento escrito. El pergamino original se conserva en el archivo de la Catedral de Toledo y existe una reproducción de dicha carta, escrita en latín, el Archivo Histórico Nacional (*).

Solo 10 años después, en 1191, los nuevos dueños hacen negocio al vender Carabanchel por 300 maravedí a Don Lupo Petriz y su señora, Doña Fronila. Carabanchel se convierte en señorío territorial, pues la tierra pertenece a un particular, aunque la jurisdicción se mantiene en el concejo, que imparte justicia en nombre del rey.

El siglo XII es importante, ya que además del documento escrito dónde aparece Carabanchel, es el periodo donde viven nuestros vecinos más ilustres: San Isidro, y su mujer, Santa María de la Cabeza.

Merece un tratamiento especial recorrer la vida de San Isidro, nuestro Santo Patrón, tan querido en Carabanchel, donde trabajó sus tierras, en Madrid y en toda España.

(*) Conseguiremos un facsimil de este documento histórico

(**) Jamás se ha acertado tanto calificando a un colectivo

Fuentes:

  • Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo
  • http://www.wikiwand.com/es/Historia_de_Carabanchel

 

Carabancheles en la Alta Edad Media: 476-1085

El imperio romano cayó a partir del siglo V dando paso a una etapa visigoda. Los carabancheles eran un solo poblado agrupado en la ubicación que hoy ocupa la ermita de Nuestra Señor la Antigua, que era el lugar en el que ya se había establecido nuestra importante villa romana.

Sánchez Molledo especula que durante el tiempo visigodo nuestras tierras “debieron de recuperar la paz y se vieron favorecidas por la designación de Toledo como centro de la monarquía visigoda durante el reinado de Atanagildo (555-567)”. Lo que sí podemos aseverar es que las tierras madrileñas formaron parte de la provincia Cartaginense hasta que en tiempos de Recaredo (586-601) se crease la provincia de Carpetania.

En 711 los musulmanes llegan a la Península y conquistan Toledo. No tardarían en llegar a Madrid pero el poblado visigodo de Carabanchel tuvo continuidad.

Sánchez Molledo dice que se ha constatado en hallazgos arqueológicos pero otros autores dicen que  a partir del  siglo V no hay restos arqueológicos en Carabanchel por lo que se ha deducido que el poblado existente fue pasto de un gran incendio que interrumpió durante un tiempo todavía no determinado la ocupación musulmana de la zona.

Nosotros creemos que los visigodos carabancheleros resistirían la invasión, puesto que los carabancheleros han sido siempre católicos, rebeldes y guerreros. Puestos a especular, seguramente los musulmanes tuvieran que emplearse a fondo para dominar Carabanchel, teniendo que arrarasarlo parcial o totalmente.

Las tierras de Carabanchel pasaron a formar parte de la Cora (provincia musulmana) de Toledo. La fundación y repoblación de Madrid se hizo entre 860 y 886. Tras ello, se constituye un alfoz con los territorios circundantes, incluyendo a Carabanchel.

El primer castellano que intenta tomar Madrid para Castilla fue el primer Conde Fernán González en el año 924.

Pero el primer intento serio es de Ramiro II rey de León  (931 a 952) en el año 932, que tampoco lo consigue.

Con la desintegración del califato de Córdoba en 1031, Al-andalus se divide en distintos reinos de taifas enfrentados que terminan pidiendo ayuda a reinos cristianos por el pago de parias. Así, Fernando I de Castilla, saquea la villa para obtener el pago de las parias, pero parece que no tenía gran interés en Madrid ya que consideraba que aunque había cristianos, no era un número suficiente para defenderse de los enemigos moros de Toledo, y él desde León, muy lejos para defenderlos.

En cualquier caso, el reino de Toledo si cae en en Reino de Castilla y finalmente Alfonso VI, segundo hijo de Fernando I, consquista Madrid en 1085 y con Madrid, Carabanchel.

Alfonso VI  el Bravo (1070-1109) fue Rey tras la muerte de su hermano Sancho II el Fuerte (1065-1072)  en el cerco de Zamora asesinado por el traidor Bellido Dolfos y después de jurar ante Rodrigo Díaz, el Cid, en Santa Gadea de Burgos que no había tenido ni arte ni parte en la muerte de su hermano.

Hubo un primer intento de conquistar Madrid en 1071 haciendo numerosos prisioneros musulmanes. La tradición cuenta que en esta primera intentona el rey estaba acompañado por el Cid.

El asedio a la fortaleza musulmana fue feroz y de esta toma viene el nombre que se les da a los madrileños: Gatos (*)

En el asedio a la ciudad, un joven escaló un alto muro con una soga. Hincando una daga comenzó a perforar pequeños agujeros en las junturas de las piedras,  los mismos árabes, asombrados y desconcertados, gritaban que “parecía un gato”. Detrás de él fueron los soldados, quienes silenciaron a los guardias y después lanzaron un ataque sorpresa.

La leyenda cuenta que gracias al intrépido y ágil Gato se pudo ganar la batalla y se conquistó Madrid. Luego se extendió para abarcar a cualquiera que hubiera nacido en la ciudad.

(*) El término “gato” también se ha extendido porque a los madrileños les gusta mucho salir por la noche. Ambos orígenes son plausibles.

Fuentes:

  • Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo
  • Carabanchel una ciudad dentro de una ciudad https://karabancheldotcom.files.wordpress.com/2013/07/carabanchel-una-ciudad-dentro-de-una-ciudad.pdf
  • Blog “Miradas de Madrid”: http://miradasdemadrid.blogspot.com.es/2015/07/historia-de-madrid-capitulo-vii-la.html

 

 

Piezas Romanas en Carabanchel

El principal hallazgo arqueológico encontrado en la Quinta de los Condes de Montijo es el famoso Mosaico de la Villa de Carabanchel.

El mosaico, que en su parte principal era un cuadrado de aproximadamente cuatro metros de lado, estaba probablemente situado en el comedor (triclinium) de la casa. Aparte de una limpieza reciente, ha sido sometido al menos a una restauración, encargada por la condesa de Montijo en 186.

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Actualmente se encuentra en el Museo Municipal, dividido en tres fragmentos. Se representan alegorías de las cuatro estaciones en los medallones de los vértices, y probablemente una escena con tema dionisíaco en el centro.

Las estaciones suelen representarse mediante bustos femeninos portando atributos en la cabeza (la primavera con corona o diadema floral, el verano con espigas en lugar de flores, el otoño con hojas de parra o racimos de uva y el invierno con un velo o manto). El único vértice que se conserva completo, el superior derecho, corresponde al otoño con sus atributos de racimos de uva. Los medallones de los vértices inferior y superior izquierdo fueron restaurados en el siglo pasado utilizando los atributos correspondientes al otoño, posiblemente porque se tomó como modelo la única figura bien conservada.

Poco se conserva del cuadro central, la cabeza, el cuello y patas delanteras de un tigre o pantera, sujeto por un collar y conducido por una mano. Sin embargo, es razonable pensar, basándose en testimonios análogos, que la mano que guía a la pantera corresponde a Dionisos o a alguien de su cortejo.

Aunque en ocasiones la vinculación entre las estaciones y Dionisos sugieren un Dionisos cosmocrátor, que encarna el poder de la fertilidad, y del cual aquellas son servidoras, en este caso parece más bien que evocan la riqueza y la fertilidad asociada al discurrir del año en sus cuatro periodos

Detalle del mosaico: medallón superior derecho, que es el único completamente conservado

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Mujer morena que simboliza el otoño. De cabellos negros, rizados, su cabeza está coronada por pámpanos y tallas de vid, y a sus lados cuelgan racimos de uva. Viste túnica romana y adorna su garganta un collar de piedras verdes.

Además del mosaico, encontramos las siguientes piezas:

Minerva de Bronce

La Minerva de bronce se encontró junto al mosaico. Con casco beocio, peplos y pallium, le faltan las manos.

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Escultura de bronce de unos 8 cm de altura. Lleva casco beocio y cubre su ropa con peplo y pallium. Representa a Minerva, diosa romana asimilada de la Atenea griega, que formaba parte de la Triada Capitolina junto con Juno y Júpiter. Deidad protectora de la Ciudad de Roma, Minerva era la diosa de los artesanos y del trabajo industrial y simbolizaba la inteligen­cia y la sabiduría. Solía representarse cubierta con casco y con una lanza en la mano derecha. Fue hallada junto al mosaico, habiéndo sido documentada a partir de un grabado publicado en 1875.

La Cabeza de Asno Báquico

La Cabeza de Asno Báquico apareció, junto a un lazo formado por dos serpientes engarzadas, también en bronce, cerca del cementerio de Carabanchel. Se encuentra coronada de yedra y con una collera decorada con greca. Aunque está documentada en el Museo Arqueológico Nacional, se desconoce su paradero.

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En bronce, de unos 22 cm de longitud y 15 cm de altura. Coronada de yedra y con una collera decorada con greca. Encontrada cerca del cementerio de Carabanchel, proba­blemente decoraba el lecho de un “tricliniurn” o comedor de una villa romana. Sólo se conservo la cabeza, documentada por un grabado, sin embargo, su aspecto completo no sería muy diferente al reproducido, conservado en los Museos Vaticanos.

Yacimiento por Descubrir

En Carabanchel, y en especial en toda esta zona, cada vez que se excava se descubre algo. Y así ha sucedido cuando se construyó la cárcel, en las obras de la estación del Metro de Eugenia de Montijo y en excavaciones realizadas entorno a la Iglesia (o Ermita) de Santa María la Antigua.

Como muestra sirva esta artículo ya publicado en internet, en 1999, al respecto:

http://elpais.com/diario/1999/09/02/madrid/936271463_850215.html

Fuentes:

  • LAS VILLAS ROMANAS DE MADRID

    Madrid en Epoca Romana

Publicaciones Municipales

http://www.memoriademadrid.es/buscador.php?accion=VerFicha&id=116599&num_id=1&num_total=1

  • Carabanchel, un Distrito con Historia, José María Sánchez Molledo