Ermita de Santa María La Antigua: Joya Histórica en Carabanchel

“En algún momento de la historia alguien decide que un lugar concreto es el adecuado para construir un edificio y este empieza a llenarse de histo­ria, la historia de los que lo habitan y la historia de lo que representan aquellos que lo habitan. Ese lugar, que adquiere un nuevo significado que trasciende lo cotidiano y que es el símbolo de una persona señalada o de una creencia, tiene ya un valor. Es entonces cuando el lugar inicia los pasos para adquirir una nueva dimensión que lo hace singular en relación a otros. Es la dimensión de la permanencia.

La que hoy se conoce como Ermita de Santa María La Antigua de Carabanchel es un lugar lleno de permanencia. La historia de lo que allí pasó está impregnada de tradiciones, de leyendas, de creencias, de símbolos, que se han ido acumulando con el paso de los años y de los siglos.”

La cita anterior es una introducción de Carmen Rojas Cerro, Directora General de Patrimonio Histórico en la publicación de la Comuninad de Madrid “El Islam en Tierras Cristianas: Los Mudéjares. Restauración de la Ermita Santa María la Antigua de Carabanchel “

Desde la demolición de la carcel, Santa María la Antigua se puede divisar desde la Avenida de los Poblados. Es la iglesia mudéjar más antigua de Madrid. Allí está el origen de la población de Carabanchel desde los romanos. Allí oró San Isidro e hizo milagros. Es nuestro génesis carabanchelero.

Sin embargo es desconocida para los miles de conductores que transitan por esa carretera tan mal conservada (y tan mal regulada con semáforos) y para muchos de los habitantes del barrio. También lo es para los detritos humanos que han adornado con grafitis la Ermita. Para los animales dirigentes que no tuvieron reparos en tender cables aéreos de forma inapropiada ni tuvieron en cuenta el valor arquitectónico de la ermita con objeto de cuidar su entorno de una forma más o menos armoniosa. Para todos los Concejales-Presidentes del barrio que no lo han cuidado ni lo han promocionado. Ni por los profesores de historia que ni lo citaron a los carabancheleros.

Santa María la Antigua representa la esencia de Carabanchel. Algo sencillo y humilde pero con gran valor histórico que se ignora o desprecia en Madrid  y por muchos de sus propios vecinos carabancheleros.

Los estudios históricos evidencian que la Ermita de Santa María la Antigua es una de las mejores y más completas manifestaciones de la arquitectura mudéjar que se conservan en la Comunidad de Madrid, ya que mantiene el ábside, la torre y parte del muro sur con la portada.

La iglesia ha sido estudiada, descrita y valorada par diversos autores desde el puto de vista artístico, profundizando en su historia en mayor o menor medida.

Todos los autores se lamentaban del estado de abandono y descuido en que se encontraba el  edificio, embutido entre construcciones de diversa índola que deterioraban su imagen.

En 1981, en Orden de 9 de octubre, la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas del  Ministerio de Cultura, tras los informes favorables del los organismos compctentes, declara la iglesia monumento histórico-artístico de interés provincial, estableciéndose así la necesaria protección legal del edificio. (BOE . 24 de noviembre de 1981).

Un cuadro de 1820 del pintor suizo Juan Mieg, que trabajó para Fernando VII, nos propociona una imagen de la Ermita de Santa María de La Antigua tal como se e ncontraba en el primer tercio del siglo XIX.

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Ermita de Nuestra Señora de la Antigua en 1818-1820. Acuarela de Juan Mieg

Esta imagen va a verse transformada mas tarde por el crecimiento de la ciudad cuando la urbanización llega a su entorno. De esta forma, el carácter  rural, que es el que de alguna manera se conserva en la memoria colectiva y que se hace presente en la romería que cada mes de mayo lleva a los habitantes de Carabanchel desde la iglesia de San Sebastián hasta la propia ermita, se ve modificado sensiblemente en el siglo XX.

Primero con la construcción hacia el Este del cementerrio de Carabanchel   al que la ermita se une sin solución de continuidad, llegando a estar los nichos y tumbas del camposanto materialmente adosados a la antigua iglesia y modificando de esta forma el primitivo carácter que tenía de elemento aislado en el campo.

tore-cementarioMas tarde, hacia el Oeste, con la construcción de la antigua cárcel de Carabanchel, separada de la ermita solamente por un pequeno camino, se completa el “cerco” de equipamientos urbanos y la Ermita permanece conectada al antiguo núcleo de Carabanchel Bajo solamente por un camino, convertido ahora en eje procesional arbolado ascendente que tiene la torre de la ermita como fondo paisajístico. Algunas pequeñas edificaciones de usos complementarios al cementerio permanecen todavía en el borde de este camino.

paseoasmlaLas muestras de materiales del ábside y las pilastras de la Ermita permi­ten deducir que su fecha de construcción se sitúa en la primera mitad del siglo XIII, una época en la que son muy utilizados los sistemas constructivos mudéjares que se hacen patentes en muchos de los elementos de la Ermita: el ábside, la portada y la torre.

Ábside Santa María de la Antigua
Ábside Santa María de la Antigua

Sin embargo, algunos de los elementos mudéjares que se conservan no tienen paralelos claros ni en el mudejar madrileño nie en otros edificios adscritos al mudejar toledano, foco de influencia en el que habria que englobar la ermita.

El abside, lejos de estar compuesto por series de arquerías ciegas . como es frecuente en otras iglesias mudejares de la zona, únicamente se decora con una ventana de ojiva túmida, es decir, con un pequeño arco de herradura apuntado y el plano del hueco ciego con una abertura vertical. Su sobriedad y sencillez contrastan con la portada de la fachada sur, más rica en su concepción y decorada con un arco apuntado triple siendo el central polilobulado -serie de pequeños arcos encadenados-esquema que se repite en el arco toral que separa la nave del presbiterio. Este tipo de disposición es frecuente en el mudéjar de Toledo y en algunos edificios de Castilla y León.

La portada de ladrillo de la la fachada sur es, quiza, el elemento más interesante de la ermita. El despiece de los ladrillos es radial pero no se unen en el centro del arco. Los arcos extremos arrancan de nacelas, mientras que el interior lo hace directamente de las jambas, aunque posiblemente en origen llevara también nacelas. Los arcos van enmarcados por un alfiz que se remata horizontalmente con dos hiladas de ladrillo a soga la superior a sardinel y la inferior en esquinilla y, sobre éste, correspondiendo a las pilastras externas, un nuevo alfiz que también debía llevar como remate otra hilada de esquinillas. El esquema decorativo de esta portada se puede considerar clásico dentro del mudéjar y se encuentran paralelos tanto en el norte de Castilla – San Lorenzo de Toro-como en el propio Toledo – Santiago el Nuevo de Talavera de la Reina-.

puertaEl edificio de la Ermita, de unos 240 m2, se orienta en dirección este-oeste y está formado por cuatro cuerpos de edificación: la nave, el ábside, la sacristía y la torre.

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Vista Interior de la Ermita

La nave es de apariencia rectangular aunque tiene una desviación nota ble en su fachada sur.  Se podría considerar que la Ermita es de nave única, pero el espacio está dividido en tres tramos por cuatro pilares, de tal manera que hay una parte central más alta y dos laterales más bajas. Este espacio se cubre a dos aguas con estructura de madera formada por pares que tienen un apoyo intermedio en las vigas maestras soportadas por los pilares.

 

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Fachada Sur de la Ermita

El ábside es semicircular precedido de un tramo recto. Ambos tramos están separados por arcos torales decorados, siendo el arco que separa el ábside de la nave triple y apuntado, de tres centros, con el central lobulado. El tramo recto del ábside, que posee arcos de medio punto rehundidos, se cubre con bóveda de cañón y el semicircular con bóveda de homo. De esta manera esta sencilla composición proporciona al espacio del ábside una especial sensación de recogimiento, sirviendo en su momento para desta­car la presencia del altar levemente iluminado por fa pequeña ventana del fondo y, má tarde, para acoger el retablo en un ámbito propio.

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Ábside y Sacristía

La torre a los pies es de planta rectangular, comparable a una gran espadañaa. Es uno de los elementos mas singulares del edificio por existir escasos ejemplos de estas características dentro de la arquitectura mudéjar. Tiene un primer cuerpo macizo, un segundo cuerpo hueco en el que se abren seis vanos para las campanas y una cubierta de bóveda por aproximación de hiladas de ladrillo. Es difícil buscar paralelos a esta torre, si bien M. Lillo Alemany encuentra semejanzas con algunos ejemplos del mudéjar sevillano. De planta rectangular y maciza en su parte inferior sólo existe en la Comunidad de Madrid, además de ésta, la de la iglesia de Valdilecha, muy diferente por toner añadidos superpuestos y ser de cronología posterior.

La sacristía, que es un añadido posiblemente del siglo XVII o XVIII, se sitúa en la fachada oeste adosacfa al ábside y forma un cuerpo independiente. Realizada con el mismo sistema constructivo que el resto de la ermita, se cubre con una cubierta a un agua.

Los muros de la iglesia, como los de la torre, son de mampostería y los mampuestos están dispuestos en fajas separadas por verdugadas de ladrillo, proporcionando a la ermita una imagen característica que tienen muchas otras construcciones en la zona. Mientras quo este tipo constructivo es el que se utilize para el conjunto de los muros de la Ermita, para algunos de los elementos mas singulares, que son a la vez decorativos, se utiliza exclusivamente el ladrillo, como sucede con la portada, la ventana del ábside y el cuerpo superior de la torre. También se utiliza el ladrillo bajo el alero del muro sur en el que discurre un friso de esquinillas, mientras que el ábside y el tramo recto que le precede se rematan sim plemente con un alerode canecillos escalonados.

Santa María la Antigua fue originariamente Iglesia parroquial de Carabanchel bajo la advocación de la Magdalena, visitada por San Isidro en el siglo XII. La iglesia pasó a ser ermita y de ermita a capilla del cementerio. Es una joya histórica y como ya hemos dicho, génesis de Carabanchel. De los dos Carabancheles.

Fuentes:

“El Islam en Tierras Cristianas: Los Mudéjares. Restauración de la Ermita Santa María la Antigua de Carabanchel “  – Comunidad de Madrid

http://www.madrid.org/bvirtual/BVCM002230.pdf

 

 

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